El síndrome confusional en personas de edad avanzada

El síndrome confusional, o delirium, se caracteriza principalmente por una marcada perturbación del nivel de conciencia y la aptitud atencional, conllevando otra serie de modificaciones cognitivas, del estado anímico, del sueño y de la conducta. Hablaremos de sus especificaciones, síntomas y causas en este artículo.

¿Qué es un síndrome confusional?

El síndrome confusional, también llamado delirium, es una alteración de la función cerebral que comporta, entre otras cosas, una acusada perturbación de la conciencia y la atención. Los síntomas de este síndrome suelen aparecer de manera brusca y enseñar fluctuaciones a lo largo del día, siendo de mayor intensidad a lo largo de la noche (síndrome vespertino). Su duración es muy variable, logrando predominar activo desde varios días hasta varias semanas o meses dependiendo de la causa desencadenante.

La aparición de este síndrome es recurrente en personas de edad avanzada, particularmente en aquellas con deterioro cognitivo o demencia

Primordiales síntomas del síndrome confusional

La sintomatología del síndrome conductual es gran, mostrándose relacionada con los siguientes aspectos:

Nivel de conciencia

Su alteración es el síntoma preponderante del síndrome confusional. Se observa un nivel de alerta marcadamente alterado para contestar a los estímulos del ambiente. Este nivel de alerta no sigue permanente, sino oscila entre un estado letárgico y la hiperreactividad a lo largo del día.

Alteraciones cognitivas

Se aprecia una perturbación extendida de las capacidades cognitivas. El marcado déficit para centrar, sostener y dirigir la atención, se acompaña de una perturbación de la memoria reciente y  desorientación en el tiempo y en el espacio; un lenguaje confuso e incoherente, y una capacidad de razonamiento desorganizada con recurrente presencia de delirios y alucinaciones

Modificaciones del estado anímico

Es frecuente experimentar fluctuaciones entre estados de apatía, inquietud, ansiedad y depresión. 

Cambios conductuales

Se aprecia una conducta modificada, desorganizada, lo que impide a la persona afectada hacer ocupaciones básicas de manera apropiada como asearse, comer o vestirse. A su vez, es frecuente experimentar distintas cambios conductuales a lo largo del día, así sean de enlentecimiento, de agitación o de agresividad.

Modificaciones del sueño

La persona puede mostrar excesiva somnolencia diurna y presenciar insomnio, confusión y agitación durante la noche.

Principales causas y causantes de peligro desencadenantes 

Existe un elevado número de causas o de componentes de riesgo que tienen la posibilidad de desatar un síndrome confusional en personas de edad avanzada. Los más relevantes son: 

  • Presencia de deterioro cognitivo.
  • Modificaciones metabólicas (ocasionadas, por servirnos de un ejemplo, por una insuficiencia renal o hepática).
  • Alteraciones endocrinas (como una diabetes no dominada).
  • Infecciones (neurológicas, respiratorias y urinarias, entre otras).
  • Sufrir enfermedades neurológicas y vasculares (ictus, meningitis).
  • Dolor no controlado.
  • Desnutrición.
  • Efectos secundarios derivados de algunos fármacos o de la interacción de múltiples de ellos. 

Asimismo existen otros causantes que dependen en mayor medida de las circunstancias y del ambiente de la persona perjudicada. Más que nada en personas que presentan un deterioro cognitivo previo, tienen la posibilidad de accionar de desencadenante algunas situaciones que logren ser desestabilizadoras o agobiantes, como un ingreso hospitalario, un cambio de domicilio, una intervención quirúrgica reciente, o la carencia de movilidad prolongada (por alta dependencia funcional). 

Diagnóstico, tratamiento y prevención del síndrome confusional

Frente a síntomas compatibles con un síndrome confusional, una vez diagnosticado, el médico tratará de detectar los factores precipitantes que lo hayan desencadenado. Para esto, realizará una entrevista clínica acompañada de una batería de exploraciones y pruebas, entre ellas:

  • Un examen físico,
  • Una exploración cognitiva, del estado anímico y conductual,
  • Una revisión de la medicación de la persona perjudicada,
  • Y la realización de analíticas y pruebas de imagen, según la situacion.

El régimen se centrará en las causas desencadenantes que se hayan reconocido, supervisar la sintomatología y garantizar los cuidados básicos (alimentación, aseo…) que requiere la persona afectada hasta el momento en que el síndrome remita. 

Es habitual establecer controles precautorios de los causantes de riesgo en personas de edad avanzada, por ejemplo, en el transcurso de un ingreso hospitalario, puesto que es un contexto en el que recurrentemente se desata el síndrome confusional en personas mayores. 

No confundir el síndrome confusional con deterioro cognitivo o demencia

El síndrome confusional, el deterioro cognitivo y la demencia comparten sintomatología afín, lo que de entrada puede dificultar el diagnóstico. No obstante, hay diferencias visibles entre estas entidades. 

En la situacion del síndrome confusional, la sintomatología acostumbra mostrarse de forma abrupta, aguda, por lo que tiene un principio claro en el tiempo; la causa desencadenante suele ser identificable: uno o varios componentes de riesgo; y el cuadro suele ser transitorio y reversible, por consiguiente, la sintomatología remite una vez comienza el tratamiento.

Por contra, en el caso de deterioro cognitivo y la demencia, su inicio es insidioso (no posee un inicio claro en el tiempo); los síntomas avanzan lentamente; la causa desencadenante es múltiple  y el deterioro, en la mayor parte de los casos, es irreversible, no remite.

Como sabemos, no disponemos por el momento ningún tratamiento comercializado  capaz de frenar, ralentizar o modificar la progresión de la mayoría de demencias, como es la situacion de la debida a patología de Alzheimer. 

No obstante, como hemos explicado previamente, el deterioro cognitivo y la demencia son dos de los causantes que más predisponen a padecer un síndrome confusional. Se puede destacar que la existencia de un síndrome confusional no supone necesariamente la existencia de un cuadro de deterioro cognitivo previo en la persona perjudicada. Pero sí podría considerarse una señal de alarma, y habría que valorar la posibilidad de que estuviésemos frente el comienzo de un desarrollo neurodegenerativo no detectado hasta la fecha. En la situacion de la gente con deterioro cognitivo o demencia diagnosticada, la aparición del síndrome confusional podría acarrear una mayor progresión del deterioro. 

Por tanto, si un ser querido, perjudicado o no por una demencia, presenta de manera áspera una perturbación importante de su nivel de conciencia, de sus capacidades cognitivas, su conducta, su estado de ánimo o el sueño, es fundamental pedir inmediata atención médica, pues podría estar manifestando un síndrome confusional y necesitar de régimen y atención específica.

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