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¿Cómo controlar las emociones y por qué es una práctica saludable?

Después de conocer el concepto intelectual del ser humano como un conjunto de habilidades que se pueden potenciar, donde se incluye a la inteligencia emocional como el tipo con mayor reclamo; los ambientes sociales y laborales han impuesto la capacidad de controlar las emociones como sinónimo de efectividad y éxito.

Control emocional

En apartados anteriores conversamos sobre los tipos de inteligencia y como podemos beneficiarnos de nuestras habilidades; hoy vamos a comentarte a detalle todo lo que necesitas conocer sobre el arte de controlar las emociones y como esto te llevará a ser mucho más asertivo.

¿Que es el control emocional?

Antes de hablar sobre control o regulación debes conocer que es lo que quieres controlar; ¿sabes lo que son tus emociones?, Si aún no visitas nuestro apartado sobre emociones es momento para que le des un vistazo. Las emociones son una respuesta psicofisiológica antes algún estimulo externo y son distintas a nuestros sentimientos.

Las emociones son una secuencia de sucesos que comienza con la ocurrencia de un estímulo y finaliza con una experiencia emocional consciente

James y Lange, 1984

Una emoción es, a diferencia de un sentimiento, la alteración del estado de animo basal que dura corto tiempo, pero posee mayor intensidad. Toda emoción genera una respuesta que puede ser de tipo psicológico, conductual o fisiológico. Ahora bien, controlar las emociones no es más que responder de forma adecuada a los cambios de animo que experimentamos. El componente esencial para lograr esta capacidad es la inteligencia emocional.

Las emociones son de tipo negativas y/o positivas; lo primero que debemos hacer para emprender el camino hacia su control es perder el miedo que sentimos a experimentarlas. Esta demostrado que el componente fundamental en psicología para controlar las emociones es la cognición: nuestra manera de interpretar situaciones o estímulos concretos determinaran y condicionaran la respuesta emocional.

Impulsos y control mental

La intensidad de las emociones esta íntimamente relacionada con respuestas fisiológicas y conductuales; si deseamos controlar las emociones que experimentamos debemos tomar control sobre nuestro cuerpo. Los impulsos son el “movimiento” que provoca una emoción sin que haya deliberado la razón antes de que se genere; por tal motivo, la capacidad de controlar las emociones es justamente evitar los impulsos conductuales.

La Impulsividad en sentido estricto, consiste en el actuar rápido e irreflexivo, atento a las ganancias presentes, sin prestar atención a las consecuencias a mediano y largo plazo.

Mario Squillace

Psicología para controlar las emociones

La regulación de las emociones implica varios factores adaptativos de la psique ante los estímulos externos. Uno de los más importantes es desarrollar tolerancia ante la frustración y habilidades para afrontar situaciones que impliquen toma de riesgos. Antes de comentarte algunas técnicas probadas psicológicamente para controlar las emociones te comentaremos sobre los factores psicológicos que influencian la regulación emocional:

  1. Conciencia: tenemos que entender la respuesta emocional como el resultado de la conexión que hay entre el pensamiento (cognición), el estímulo (emoción) y el comportamiento (conducta). Tanto la conducta como la emoción es regulable por nuestra capacidad cognitiva.
  2. Expresión: la propia expresión conductual puede repercutir en el estado emocional de otros, expresarnos de forma correcta no solo ayuda a nuestra propia autorregulación; sino que además colabora con el estado de animo basal de nuestros iguales.
  3. Aceptación: las emociones también pueden ser negativas, por ejemplo, el miedo. Aceptar que existen y no negarnos la oportunidad de experimentarlas aumentan nuestra capacidad de autorregulación.
  4. Control de impulsos: la ira, la violencia y los comportamientos de riesgo no solo nos predisponen a situaciones donde nuestra propia vida puede verse afectada, sino que además nos encierra en una especie de “malestar psicológico” por la tendencia a no medir consecuencias a largo y mediano plazo. Nuestros planes y nuestra estabilidad afectiva, aboral, económica y otros ámbitos personales pueden verse gravemente afectados.
  5. Tolerancia a la frustración: la baja tolerancia a situaciones de fracaso conlleva a depresión, ansiedad y estrés. Ningún ser humano es capaz de funcionar correctamente bajo estas afecciones por tal razón aplicar herramientas que aumenten nuestra tolerancia a la frustración auto-gestiona una mejor calidad de vida.
Conducta

Terapia para controlar las emociones

A continuación, te dejaremos un listado de sugerencias didácticas que te ayudaran a responder de forma adecuada ante las emociones que experimentas:

  1. Restructuración cognitiva: al cambiar o modelar nuestros pensamientos nuestras conductas cambiaran automáticamente.
  2. Asertividad: ser asertivos se trata de tener habilidades comunicativas que nos permitan defender nuestros valores, sentimientos y posición, pero conservando el respeto hacia los demás. La comunicación efectiva es un eslabón vital para manejar nuestras emociones.
  3. Autoafirmaciones positivas: tal cual se emplea en psicoterapia el cambio de un pensamiento negativo por otro positivo debemos nosotros mismos sobreponernos sobre nosotros mismos afirmando con certeza cuestiones que nos llenen de energía positiva.
  4. Dialogo interno: se trata de darnos mensajes muy concretos con mensajes específicos a modo de palabras clave; un “si puedes” de cuando en ve puede impulsarte sobre cualquier situación.
  5. Atribución causal: pregúntate porque reaccionas de una forma u otra ante alguna emoción. Compruébalo todo sin sentar bases totalitarias y pensamientos inflexivos, solo intenta comprenderte.

Autocontrol emocional

Las emociones no se niegan ni se evitan: se sienten. Las emociones deben expresarse nuestro trabajo real es esforzarnos en regular la intensidad y la duración de las emociones negativas, así como crear la habilidad de prolongar en el tiempo o evocar las emociones positivas. Hay dos eslabones fundamentales que debemos tomar como premisa si queremos autogestionar correctamente nuestras emociones:

  • Diferenciar las emociones de las acciones: las emociones implican un cambio del comportamiento, nuestro trabajo es regular el comportamiento mediante estrategias comunicativas asertivas. Expresar con firmeza como nos sentimos dejando de lado comportamientos impulsivos.
  • Tipo de pensamiento: según lo que pienses experimentarás alguna emoción. Valora la situación que atraviesas y cambia pensamientos negativos por positivos, no es lo mismo decir “no sirvo para esto” que “si me esfuerzo más lo voy a lograr”; el primer pensamiento induce desanimo mientras que el segundo ilusión.

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