Las 5 diferencias entre tendón y ligamento

Los humanos somos considerablemente más que el resultado de la unión de 30 millones de millones de células. El cuerpo humano, exactamente la misma el del resto de organismos de la Tierra, es una auténtica proeza de la evolución biológica. Y esto es, en parte, merced a la aptitud de las células de organizarse formando diferentes tejidos.

Existen un total de 14 tejidos (conjunto de células morfológica y fisiológicamente afines que se organizan entre ellas formando una composición anatómicamente mucho más complicada) diferentes, siendo uno el conectivo. También popular como conjuntivo, es aquel cuyas células están diseñadas para mantener unidos a otros tejidos y órganos.

El tejido conectivo rellena los espacios entre tejidos, sosteniendo los órganos en su posición y asegurando que, a nivel mecánico y biológico, nuestro cuerpo pueda desarrollar sus funciones. Y en su componente de fibras de colágeno, tiene a los tendones y los ligamentos como primordiales exponentes.

Los ligamentos y los ligamentos son construcciones de tejido conectivo fibroso esenciales para el desempeño mecánico del sistema locomotor. Y más allá de que se suelan confundir o utilizar de forma indistinta, hay muchas diferencias fisiológicas entre ellos que analizaremos en el producto de el día de hoy.

¿Qué son los ligamentos? ¿Y los tendones?

Antes de especificar sus primordiales diferencias en forma de elementos importante, es atrayente e importante ponernos en contexto y asentar, de forma individual, sus bases fisiológicas. Observemos, pues, qué son precisamente los tendones y los tendones.

Tendones: ¿qué son?

Los ligamentos son construcciones de tejido conectivo fibroso que unen los músculos a los huesos. En otras expresiones, son haces o bandas de fibras conjuntivas ricas en colágeno muy resistentes que se sitúan en los extremos de los músculos, sosteniendo estas fibras musculares al hueso.

En este sentido, los ligamentos son estructuras flexibles y muy resistentes (gracias al colágeno, la proteína que forma fibras) que cumplen eminentemente con las próximas funciones: trasmitir la fuerza generada por el músculo al hueso, ayudar a aguantar la tensión mecánica y desarrollar la función propioceptiva, es decir, informar al sistema nervioso de los cambios en la tensión, contracción, estiramiento y relajación de los músculos. Los ligamentos asimismo unen los músculos oculares al globo ocular.

Como observamos, los tendones son agrupaciones de tejido conjuntivo que unen entre sí los músculos y los huesos, siendo fibras ricas en colágeno que sirven de soporte para la transmisión de la fuerza generada por los músculos, siendo una suerte de “pegamento” músculo-esquelético que, eso sí, no está diseñado para realizar esfuerzos físicos.

En verdad, reclamar a los tendones que hagan una fuerza que deberían realizar los músculos (por exceso de actividad física o, especialmente, por hacer deporte sin la técnica adecuada) puede provocar una inflamación de estas fibras de tejido conectivo, dando sitio a eso que se conoce como tendinitis.

En resumen, los ligamentos son cordones fibrosos ricos en colágeno con propiedades flexibles y resistentes con la función de juntar los músculos a los huesos, sirviendo como anclaje entre el sistema muscular y esquelético para de esta manera trasmitir la fuerza, aguantar la tensión y servir de punto de comunicación con el sistema inquieto.

Ligamentos: ¿qué son?

Los tendones son estructuras de tejido conectivo fibroso que unen los huesos entre sí. En otras palabras, son haces o bandas de fibras conjuntivas ricas en colágeno muy resistentes que mantienen unidos hueso y hueso, dando estabilidad a las articulaciones. De hecho, todas y cada una de las articulaciones precisan tendones.

En este sentido, los tendones son construcciones flexibles y resistentes que cumplen eminentemente con las próximas funcionalidades: estabilizar las articulaciones uniendo dos o mucho más superficies óseas entre ellas y desarrollar la función propioceptiva, que, como ahora comentamos, radica en reportar al sistema nervioso, pero en este caso, sobre los cambios en la situación de la articulación.

Los tendones son agrupaciones de tejido conjuntivo fibroso que dan integridad a las articulaciones gracias a su función de ser útil como ancla entre 2 huesos. Carecen de capacidad de contraerse y su propósito final es el de limitar los movimientos excesivos de una articulación, previniendo de esta manera lesiones en el sistema locomotor.

Aun de esta forma, hay oportunidades en las que, al efectuar un movimiento bastante brusco o recibir un impacto, estos ligamentos pueden desgarrarse, provocando un esguince (en el mejor de las situaciones) o una rotura total (en el peor caso). Si está desgarrado de forma parcial (esguince), puede cicatrizar de forma natural; pero si el desgarro es total, puede ser precisa una cirugía reconstructiva.

Podemos destacar asimismo que, si bien los tendones son singularmente reconocidos por su papel en las articulaciones, asimismo pueden conectar órganos entre sí, como es el caso del ligamento gastro-esplénico, el que une el estómago con el bazo.

Para resumir, los tendones son cordones fibrosos ricos en colágeno con propiedades elásticas y resistentes con la función de juntar huesos entre sí, teniendo un papel fundamental en las articulaciones al proporcionarles seguridad y limitar su movimiento, tal como en la comunicación de la articulación con el sistema nervioso.

¿Exactamente en qué se distinguen los tendones y los ligamentos?

Tras analizar individualmente las dos estructuras, seguro que sus diferencias quedaron más que claras. De todos modos, por si quieres o precisas tener la información de forma más visual, hemos preparado la siguiente selección de las más importantes diferencias entre los tendones y los tendones con apariencia de puntos clave. Vamos allá.

1. Los tendones unen músculo con hueso; los tendones, hueso con hueso

Sin ningún género de dudas, la diferencia más importante y el aspecto que mucho más dudas genera. Como vimos, tanto los tendones como los ligamentos son muy afines a nivel morfológico, pues los dos consisten en fibras de tejido conectivo ricas en colágeno, una proteína que forma estos haces propios y que da la flexibilidad y resistencia que los dos tipos de cordones fibrosos necesitan. Pero su función fisiológica es distinta.

Al tiempo que un tendón une músculo con hueso, un ligamento une hueso con hueso. En este sentido, los tendones son haces de tejido conectivo que se ubican en los extremos de los músculos, anclando estas fibras musculares a los huesos cercanos a las mismas, sirviendo así como punto de unión entre el sistema muscular y el esquelético.

Los ligamentos, en cambio, son haces de tejido conectivo que se sitúan en las terminaciones de los huesos, en los sitios en los que una parte ósea conecta con otra, siendo de esta forma una fibra que une diferentes huesos entre sí. Sirve como punto de unión entre 2 elementos del sistema esquelético.

2. Los tendones se encuentran en las articulaciones; los ligamentos, por todo el sistema locomotor

Como acabamos de comentar, los ligamentos unen huesos entre sí, por lo que solo (excepto ciertos que unen órganos entre sí, como el ligamento que conecta estómago y bazo) se encuentran en las articulaciones, que son las regiones anatómicas de contacto entre piezas óseas. Unicamente se precisan en los sitios donde distintos huesos entran en contacto.

Los tendones, en cambio, son necesarios en todo el cuerpo, ya que los músculos siempre tienen que estar anclados a un hueso. Por este motivo, al paso que los tendones se localizan casi de forma exclusiva en las articulaciones, los tendones están presentes durante todo el sistema locomotor, además de, como vimos, en el globo ocular.

3. Los ligamentos transmiten fuerza; los ligamentos dan estabilidad

Entre las diferencias mucho más importantes es la que debe ver con sus funciones fisiológicas. No debemos olvidar que los ligamentos unen músculo con hueso y los tendones, hueso con hueso. Es evidente, ya que, que tienen objetivos distintas en el cuerpo humano.

Los tendones tienen la primordial función de transmitir la fuerza generada por el músculo al hueso, siendo de esta forma fundamentales para que tengamos la posibilidad desplazar el esqueleto, ayudar a aguantar la tensión mecánica y también reportar al sistema nervioso de cambios en el estiramiento de los músculos.

Los tendones, en cambio, no están diseñados para transmitir fuerza, pues no conectan con los músculos. Estos están diseñados para dar estabilidad a la articulación donde están, informar al sistema inquieto sobre cambios en la posición articular y, sobre todo, limitar el movimiento excesivo de las piezas óseas que forman esta articulación.

4. La función propioceptiva de ligamentos y ligamentos es diferente

Tanto ligamentos como ligamentos tienen una función propioceptiva, o sea, de estar comunicado con el sistema nervioso para reportar sobre la situación relativa de construcciones anatómicos contiguas. La propiocepción puede comprenderse como un sentido mucho más y ambas construcciones fibrosas participan en esta función. Pero, eso sí, de manera distinta.

La propiocepción de los tendones se basa en comunicar al sistema inquieto información acerca de cambios en la tensión, contracción, estiramiento y relajación de los músculos. En cambio, la propiocepción de los tendones se apoya en informar al sistema inquieto de cambios en la posición de las piezas óseas que constituyen la articulación en la que se encuentran. Comunican cosas distintas al sistema inquieto.

5. Las lesiones en los tendones son tendinitis; en los ligamentos, esguinces

Y finalmente, una diferencia en lo que respecta a lesiones en las dos construcciones. Las lesiones en los tendones suelen radicar en inflamaciones de los mismos por sobrecargarlos, dando sitio así a una tendinitis que, en la mayoría de casos, se sobrepasa por sí misma sencillamente con descanso. En este sentido, pese a que se tienen la posibilidad de padecer rupturas en los tendones, esto no es en lo más mínimo habitual.

Caso opuesto a los ligamentos, en los que las rupturas son la principal lesión. Las lesiones ligamentosas no se acostumbran a deber a sobreesfuerzos, sino más bien a desgarros causados por movimientos antinaturales, golpes o traumatismos. Por ende, más allá de que no en todos los casos son desgarros totales (que pueden requerir de cirugía) ya que pueden ser pequeños esguinces que cicatrizan solos, las lesiones en ligamentos son, por norma establecida, mucho más serias que las de los tendones.

Una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla.

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