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Los mejores juegos de patio tradicionales (explicados con sus reglas)

La hora del patio es ese momento de diversión y esparcimiento que los niños y niñas de edades escolares ansían mientras están en clase. Esos 30 minutos de descanso a mitad de la jornada escolar es el momento ideal para socializar jugando con los demás compañeros de la escuela.

Los juegos de patio tradicionales han sido el entretenimiento estrella de todas las generaciones de niños y niñas que han podido cursar estudios en la escuela. Son estos juegos los que ayudan a fomentar el compañerismo mientras hacen ejercicio y practican la memoria, la coordinación y la lógica.

En este artículo vamos a ver 14 juegos de patio tradicionales y divertidos que disponen de amplia popularidad alrededor de todo el globo, ideales para jugar para niños y niñas pero que también pueden sumarse adultos, sean profesores o padres de los pequeños.

Los juegos de patio tradicionales

El tiempo que los niños y niñas en edades escolares pasan en el patio del colegio forma parte no solo de su momento de ocio y descanso, sino también forma parte de su educación y del cuidado de su salud física y mental. Tras pasarse varias horas sentados, los chiquillos necesitan mover el cuerpo, liberar energía y socializar con el resto de los compañeros de la escuela.

El patio es ese lugar donde niños y niñas de todas las edades disfrutan de un rato de esparcimiento y libertad y aprovechan para relacionarse con los demás mediante el juego de forma espontánea.

En todas las culturas en las que existen los colegios existen los juegos de patio tradicionales. Estas diversiones constituyen un pilar fundamental de cada cultura, tan importante como lo son su idioma, gastronomía, bailes y vestimentas. Cada país y región tienen sus juegos de patio propios pero, también, muchos de ellos son compartidos a lo largo y ancho del mundo, con pequeñas variaciones en cuanto a la forma en cómo son jugados y el nombre que reciben.

Estos juegos deben estar presentes en la infancia de todos los niños y niñas, dado que suponen muchos beneficios, entre los cuales podemos destacar:

  • Mejoran las habilidades sociales y ayudan a formar nuevas amistades
  • Contribuyen al desarrollo físico motriz.
  • Contribuyen al desarrollo cognitivo.
  • Incentivan la comunicación y la participación en grupo.
  • Hacen que los pequeños se responsabilicen del material de juego.
  • Ayudan a crear un entorno de respeto, cooperación y solidaridad..
  • Enseña a los niños y niñas a respetar las normas del juego.
  • Enseñan a los pequeños a gestionar el ganar y el perder.
  • Son fundamentales para la inclusión de niños y niñas con diversidad funcional.

Los juegos de patio tradicionales que veremos a continuación son, en su mayoría, famosos a nivel mundial, sobre todo en el ámbito de los países hispanohablantes. Veamos 14 juegos de patio tradicionales, divertidos y sencillos de jugar. ¡A divertirse!

1. Rayuela

Avioncito, luche, tejo, caracol, bebeleche, descanso, mundo, tuncuna, peregrina, rayuela… Son muchos los nombres con los que se conoce este juego en español e, incluso, hay países en los que dependiendo de la región también cambia la forma en cómo es llamado, sobre todo en los países plurilingües como España (xaranca, ratlleta, txingoka, mariola…). No solo es variado en cuanto a su nombre, sino también en la forma de ser jugado aunque en la mayoría de los casos se juega así:

Reglas del juego

Se pintan con tiza diez cuadrados sobre el suelo, con forma similar a la de un avión, y se escriben los números del 1 al 10 en cada uno de ellos. En caso de que la superficie sea de tierra se puede hacer el dibujo usando una ramita o cualquier otro objeto en forma de palo.

El juego consiste en que el jugador lanza un objeto aplanado, como una piedra, una chapa o un trozo de teja, haciendo que aterrice en la casilla 1 y tiene que arrastrarla por todo el dibujo empujándola con un pie a la pata coja y sin pisar las líneas.

En caso de conseguirlo, tirará la piedra a la casilla 2 para volver a completar el recorrido desde ese punto y, así, sucesivamente hasta llegar a la casilla número 10. Quien consiga completar toda la rayuela, gana.

Este juego es perfecto para hacer que los peques desarrollen equilibrio, puntería, coordinación corporal, concentración y mucha paciencia.

2. La gallina y sus polluelos

La gallina y sus polluelos es un entretenimiento ideal para niños de 8 o más años, puesto que se requiere de cierta coordinación motora para disfrutarlo y, también, así evitaremos menos peligro de tropiezos y caídas puesto que es un juego bastante movidito.

Reglas del juego

Se forma una fila de ocho a diez jugadores y, cada uno de ellos, se agarrará de la cintura del que tiene delante. El primero de la hilera es la gallina y los que están detrás de él los pollitos. Habrá un niño o niña que tendrá que hacer el rol de lobo, el salvaje y hambriento animal que quiere cazar al último de los pollitos de la fila.

Para conseguirlo, el lobo tendrá que tocar con la mano al último pollito. Este pollito deberá moverse de un lado a otro para evitar ser comida del lobo feroz y, como no puede romperse la fila, la gallina y los demás pollitos también deberán desplazarse con él sin soltarse. Todos, trabajando en equipo, tratarán de evitar que el lobo se coma al pollito final.

Con esta actividad se desarrolla agilidad, resistencia, coordinación y trabajo en equipo.

3. Balón prisionero

El balón prisionero es un clásico, un ejercicio recurrente en las clases de educación física pero que, aunque sea obligatorio y forme parte del currículum académico, no deja de ser un juego tradicional bien divertido.

Reglas del juego

Se formarán dos equipos, uno a cada lado del campo del juego, que intentarán eliminar a los jugadores del equipo contrario dándoles con el balón directamente, sin que lo atrapen con la mano antes o rebote en el suelo primero.

Cada jugador que es eliminado pasa a la parte trasera del campo contrario, donde puede recibir la pelota y atacar también. Si consigue eliminar a uno mientras está él muerto, vuelve a jugar a su campo. El juego termina cuando un equipo se queda sin jugadores vivos.

En este juego se pone en práctica la puntería, los reflejos, la agilidad y la fuerza.

4. La gallinita ciega

Uno de los juegos más antiguos con el que los niños y niñas se divierten, apto para cualquier edad y se puede jugar en cualquier lugar, aunque debemos hacerlo en un espacio en el que no haya demasiado obstáculos para evitar caídas y accidentes.

Reglas de juego

Cogeremos un pañuelo, una bufanda, un antifaz o cualquier cosa que nos sirva para vendarle los ojos a uno de los jugadores y asegurarnos de que no puede ver nada. Después, le haremos dar vueltas sobre sí mismo mientras los demás cantan al unísono:

“Gallinita, gallinita, ¿qué se te ha perdido en un pajar? Una aguja y un dedal. Da tres vueltas y los encontrarás”.

Ciego y desorientado, el jugador se convierte en la gallinita ciega y su tarea será la de atrapar a uno de los jugadores y reconocer de quién se trata. Si lo consigue, el que ha sido pillado se convertirá en la nueva gallinita.

La gallinita ciega es una forma genial para hacer que los niños mejoren sus reflejos, la atención y, sobre todo, la percepción del espacio.

5. El escondite inglés

Todo un clásico jugado tanto por niños como por adultos. El escondite inglés es un juego de patio tradicional que goza de buena salud en los recreos de todos los colegios. Su popularidad se debe a que sus reglas son fáciles de entender, lo puede jugar cualquiera a cualquier edad y en cualquier sitio.

Reglas del juego

En su versión más conocida un jugador hace de cazador. Este cazador se tapará los ojos con las manos y dará la espalda al resto de los participantes, situados de pie a una distancia prudencial. El jugador deberá recitar en alto:

“Un, dos, tres, al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies”

En casi cada región del mundo hispanohablante esta frase cambia, teniendo otras versiones como:

“Un, dos, tres, pica-pared.”

“Un, dos tres, patito inglés”

“Un, dos, tres, chocolate ¡STOP!”

“Un, dos, tres, cigarrillo cuarenta y tres”

Mientras dice la frase, todos los demás jugadores deberán avanzar para intentar tocarle la espalda, pero deberán hacerlo con mucha cautela porque, cuando acabe de decir la frase, el cazador se girará de inmediato y al que pille en movimiento lo mandará a la posición de salida.

Los jugadores que tienen que tocar la espalda al cazador deben poner en práctica sus habilidades de avanzar sigilosamente y, a la vez, ser más estáticos que la más rígida de las estatuas para poder proclamarse vencedor.

Este ritual se repite una y otra vez, y quien logre tocarle la espalda al que decía la frase y huya de él hasta llegar a la línea de salida sin ser tocado gana, convirtiéndose en el “cazador”.

Este juego es una muy buena forma para hacer que los chavales desarrollen la concentración, el autocontrol y la agilidad.

6. Las cuatro esquinas

El juego de las cuatro esquinas es un clásico jugado a nivel internacional, ideal para practicarlo tanto en espacios cerrados como en abiertos y, si bien se suele jugar con 5 jugadores, se puede adaptar para que jueguen tantos como quieran.

Reglas de juego

Para jugar a las cuatro esquinas solo necesitamos un espacio con cuatro esquinas y ganas de correr un poco. Si no tenemos un lugar con esas cuatro esquinas podemos improvisar con cuatro árboles dispuestos en forma similar a un cuadrado, cuatro sillas o cuatro puntos señalados con un objeto cualquiera. Un jugador se sitúa en medio y otros cuatro se tienen que colocar de pie en cada una de las esquinas del espacio.

El jugador en la posición central tiene que intentar ocupar cada una de las esquinas, aprovechando que los otros cuatro se desplazan corriendo de una a otra para intercambiarse con sus respectivos compañeros. Si lo consigue, se instala en esa esquina y el que se queda sin esquina pasa a ser el nuevo jugador central.

El juego se llama cuatro esquinas porque en su versión original se juega con solo cuatro, pero esto no es impedimento para añadir más y hacer que sean más jugadores los que puedan participar. Si se quiere incrementar la dificultad del juego y la emoción, lo que se puede hacer es añadirle esquinas. ¡Se añaden puntos para más jugadores y listo!

Este juego es ideal para desarrollar los reflejos, la atención y la agilidad.

7. Policías y ladrones

Policías y ladrones, o más coloquialmente llamado polis y cacos es un juego ideal para que niños y niñas se diviertan en el aula y en el patio. Y tiene la ventaja de que cuanta más gente participe, ¡más divertido es!

Reglas del juego

El juego consiste en que hay dos equipos, uno de policías y otro de ladrones. Para jugarlo es necesario disponer de un espacio lo suficientemente amplio como para poder correr a toda prisa, puesto que vamos a hacer una verdadera persecución policial, como en las películas. Los policías tendrán que intentar atrapar a los ladrones y meterlos en la cárcel, la cual puede ser un árbol, una esquina, un banco…

Los ladrones que estén entre rejas se podrán salvar si sus compañeros logran llegar hasta ellos despistando a los policías. Cuando los ladrones tocan a los que están presos con la mano, automáticamente quedan liberados.

El juego termina cuando los policías logran aplicar la ley consiguiendo encerrar a todos los cacos en la cárcel. Una vez termina, se cambian los roles.

En este juego se practica la agilidad, la atención y la estrategia.

8. Atrapa la cola

Se trata de una de las múltiples versiones del clásico pilla-pilla, ideal para niños de entre 3 y 8 años pero que pueden jugar cualquiera que se sienta animado para ello.

Reglas del juego

Todos los participantes se tendrán que colocar un pañuelo a la espalda, enganchado a la cintura de la falda o pantalón. Al momento de dar la señal, cada jugador tendrá que intentar robar las colas de los demás, pero intentando a la vez evitar que los demás les cojan sus colas. El jugador que consiga más colas se convertirá en el ganador.

Este juego es perfecto para desarrollar la agilidad y la coordinación.

9. El pañuelo

El juego del pañuelo es un entretenimiento ideal tanto para el patio como para otros contextos, como por ejemplo la clase de educación física, unas colonias o un cumpleaños. Para poder jugarlo necesitamos muchos jugadores, alguien que haga de árbitro y un pañuelo.

Reglas del juego

Un jugador levanta un pañuelo, bufanda, trapo o cualquier otra tela y se coloca entre dos equipos de jugadores. A cada uno de los jugadores de los dos equipos rivales se les asigna un número, repetido entre ellos. Es decir, hay un jugador de un equipo que tiene el 1 y otro del otro equipo que también tiene el 1, otros dos con el 2, otros dos con el 3 y así hasta cuanto sean necesarios.

Cuando el jugador que tiene el pañuelo grita uno de los números que ha asignado, el jugador correspondiente de cada equipo debe salir corriendo al centro para coger el pañuelo. Quien lo consiga debe regresar a la base de su equipo a toda velocidad para evitar que el contrincante no le atrape. Cada victoria de un jugador supone un punto para su equipo.

Quienes practican este juego desarrollan habilidades tales como la atención, la agilidad, la velocidad, los reflejos y la concentración.

10. El juego de las sillas

El juego de las sillas es otro clásico, jugable tanto para chicos como adultos y aunque lo suyo es jugarlo con estos muebles, se puede practicar con unos cojines en el suelo o cualquier cosa que sirva para sentarse.

Reglas del juego

Para jugar, debe disponerse de tantas sillas como participantes haya al principio del juego y, a medida que va progresando el juego, se quitará una silla antes de empezar el siguiente turno. También se necesitará algo que haga sonar un poco de música.

Se colocan las sillas formando un círculo con los respaldos hacia dentro. Los participantes se situarán de pie, dando vueltas alrededor de las sillas, uno detrás de otro. Quien se encarga de la música hará que suene una canción y, mientras toque la música, los jugadores tendrán que ir girando alrededor de las sillas.

En el momento en el que se detenga la canción, cada jugador deberá sentarse en una silla. Quien se quede sin silla se queda eliminado.

En este juego se pone a prueba la atención, la velocidad y la percepción del espacio.

11. Saltar a la cuerda

Saltar a la cuerda, o el juego de la comba si se prefiere, es uno de los ejercicios más beneficiosos para los niños. Se puede jugar de todas las maneras que uno se pueda imaginar, poniendo a prueba mente y cuerpo, y cada uno puede poner sus propias reglas. Es una actividad que no requiere de más que una cuerda y un poco de espacio para practicarla, pudiéndose jugar tanto individualmente como en grupos.

Reglas del juego

Realmente, este juego es tan diverso que no podemos decir que haya un modo prototípico de jugarlo. Lo único que tiene que hacer el niño o niña es saltar a la cuerda acompañado de una canción y evitar caer o pisar la cuerda. Puede que al principio le cueste un poco, pero con un poco de tiempo y práctica se le dará muy bien y hará una intensa actividad física en la hora del recreo mientras se divierte.

Con el juego de la cuerda se pone en práctica la coordinación, la resistencia física y el sentido del ritmo.

12. La carrera de sacos

La carrera de sacos es un juego en grupo, que debe practicarse en una superficie sin obstáculos como una pista de atletismo o un campo de fútbol, aunque lo ideal es una superficie más bien blanda, con césped, puesto que las caídas en este juego son inevitables.

Reglas del juego

Los participantes deben colocarse en línea recta, metiendo los pies dentro de un saco y, cuando alguien dé el pistoletazo de salida, salen todos haciendo una carrera, manteniéndose dentro del saco. Durante toda la carrera, los pies no pueden salir del saco. Gana quien consigue llegar a la línea de meta el primero.

En este juego se pone a prueba nuestra velocidad, resistencia y coordinación.

13. El ratón y el gato

El juego del ratón y el gato es una actividad entretenida ideal para practicarla con los niños de toda la clase.

Reglas del juego

El juego consiste en hacer un círculo formado por los niños agarrados de la mano. Dos de ellos se escogerán al azar y les corresponderá hacer uno de gato y el otro de ratón. El resto de niños cantará la siguiente canción:

“Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche, mañana te pillará”

Mientras suena la canción, el ratón tendrá que correr por los huecos formados por los brazos de los niños que se sujetan entre sí. El gato irá a por él, pero los niños bajarán los brazos para no dejarlo pasar. Cuando el gato toca al ratón, el ratón pasará a ser el gato.

En este juego se practica la velocidad y los reflejos.

14. Juegos con las palmas de las manos

Por último tenemos los típicos juegos con las palmas de las manos. Los hay de todo tipo y condición: de trabalenguas, recitando las tablas de multiplicar, cantando, diciendo cosas sin sentido…

Reglas del juego

Las normas en todos ellos son bien sencillas. Se trata de juntar las palmas de las manos mientras se canta una canción. Pueden jugar dos o más niños, que deben chocar las palmas de diferentes formas como una hacia arriba y la otra abajo, en el medio de lado…

Este juego sirve para practicar la memoria, la coordinación, el ritmo y poder hacer más de dos cosas a la vez.

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