Salud de tu cerebro

¿Por qué tus secretos te lastiman?

Guardar secretos es doloroso. La confidencialidad se ha asociado con una menor satisfacción, mala salud y relaciones interpersonales menos que satisfactorias. La investigación ha relacionado la confidencialidad con síntomas de ansiedad, depresión, mala salud e incluso una progresión más rápida de la enfermedad. Hay una explicación aparentemente obvia para estos peligros: ocultar secretos es un trabajo duro. Tienes que tener cuidado con lo que dices. Cuando se le pregunte por secretos, tenga cuidado de no perderlos. Esto puede requerir la elusión o incluso el engaño. La vigilancia y el ocultamiento constantes pueden resultar agotadores.

Nueva investigaciónSin embargo, esto muestra que el peligro de los secretos realmente no proviene de la clandestinidad. El verdadero problema del secreto no es que tengas que ocultarlo, sino que tienes que vivir con él y pensar en ello.

El concepto de secreto puede recordar a dos personas que mantienen una conversación, en la que una oculta activamente la imagen de la otra. Sin embargo, este tipo de ocultación en realidad no es común. Es mucho más común reflexionar sobre nuestros secretos. Parece que nuestra tendencia a distraernos de los secretos es más perjudicial para la felicidad. Si solo pensamos en un secreto, nos sentiremos falsos. Puede ser agotador seguir pensando en secreto; cuando pensamos en un secreto, nos sentimos aislado Y solo.

Para comprender mejor los peligros de la confidencialidad, mis colegas y yo primero intentamos comprender qué secretos guardan las personas y con qué frecuencia los guardan. Descubrimos que el 97% de las personas tienen al menos un secreto en algún momento y las personas tienen un promedio de 13 secretos. Encuesta Más de 5,000 personas han descubierto secretos comunes que incluyen preferencias, deseos, problemas relacionados con las relaciones y el sexo, el engaño, la infidelidad y el abuso de confianza en los demás.

En varios estudios, pedimos a los participantes que calificaran la frecuencia con la que ocultan secretos en conversaciones con otros y la frecuencia con la que piensan en secretos fuera de la interacción social. Descubrimos que cuantas más personas reflexionan sobre sus secretos, menos afortunados son. Sin embargo, la frecuencia de la ocultación activa al tratar con los demás no tiene nada que ver con la felicidad.

Después de esta investigación es una nueva papel Muestra por qué pensar en secretos es tan dañino. A su vez, investigamos las consecuencias de la filtración de secretos. Hemos descubierto que cuando una persona revela un secreto a un tercero, no reduce la cantidad de veces que oculta el secreto a otras personas que aún no lo saben. Por el contrario, disminuye la cantidad de veces que su mente se detiene en secretos en momentos no relacionados.

El acto de revelar secretos también puede hacer que las personas se sientan catárticas facilidadPero la catarsis no es suficiente. Lo que es realmente útil para revelar secretos es el siguiente diálogo. Las personas informan que cuando comparten secretos con otras personas, por lo general reciben apoyo emocional, orientación útil y consejos útiles. Estas formas de apoyo hacen que las personas tengan más confianza y sean más capaces de manejar secretos. Cuando las personas encuentren una forma más sana de reflexionar sobre su secreto, pensarán menos en ello y mejorarán su felicidad. Nuestra investigación muestra la importancia de compartir secretos con otros. La conversación puede traer perspectivas y pensamientos más saludables.

Esta nueva ciencia oculta trae buenas y malas noticias. La mala noticia es que incluso si no ocultamos nuestros secretos, todavía están con nosotros y pueden herirnos. La buena noticia es que incluso si optamos por mantener la confidencialidad, hablar con otra persona puede cambiar el mundo. Los secretos no tienen que ser violados como son.

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