¿Cómo afectan las vacaciones a las familias y las parejas?

En la mayoría de las oportunidades, las vacaciones son un elemento que repercute de forma positiva en el confort emocional y en la salud mental de las personas, especialmente de aquellas que se sostienen activas laboral o académicamente durante todo el año.

Sin embargo, el periodo de vacaciones no está libre de determinados peligros, inconvenientes potenciales que pueden aparecer si se dan las circunstancias correctas y que se sostiene en ese cambio de prácticas y de sitios que atrae hacia nuestro día a día el hecho de estar de vacaciones. Es conveniente conocerlos de antemano para detectarlos velozmente y no permitir que obstaculicen nuestras relaciones afectivas a lo largo de esos días de desconexión del trabajo.

¿De qué manera influyen en las relaciones familiares y de pareja las vacaciones?

Pasar a comunicar espacios, actividades y momento de libertad en todo momento a veces estimula que brote una crisis en las relaciones de pareja, y estas tienen la posibilidad de incluso terminar en separación. Algo similar ocurre con las relaciones en el campo de la familia, que pueden dar sitio a discusiones y a conflictos que acaban enquistándose y generando rencor, reacciones a la defensiva, etcétera.

El elemento que altera la convivencia y el vínculo emocional no es tanto el hecho de pasar mucho tiempo juntos, sino más bien la transición brusca entre una etapa de la vida en la que cada uno tiene bastantes horas para estar en solitario o con otra gente, a otra en la que se está con par pareja o con los familiares de manera prácticamente incesante. Se trata de un cambio al que cada persona debe adaptarse de forma aproximadamente rápida para que no broten inconvenientes, y esto, en algunos casos, llaga a ser un reto.

Pero también es cierto que no todo son desventajas; las vacaciones da la oportunidad de estrechar vínculos y de consolidar relaciones cariñosas y cariñosas. Por eso, aquí vamos a hacer un repaso a los efectos positivos y negativos que las vacaciones pueden tener en las parejas y las familias.

Efectos potencialmente negativos

Estos son ciertos elementos de peligro que, desde las vacaciones, tienen la posibilidad de desencadenar conflictos en las relaciones familiares y de pareja.

1. Mala gestión de las actividades conjuntas

Las diferencias de gustos, de prioridades y de expectativas hacen que elegir qué realizar juntos logre ofrecer lugar a discusiones y a situaciones en las que se percibe que hay un “ganador” y un “perdedor” claros; esto hace que aparezca una crisis tanto a lo largo de la discusión como, si no se ha negociado apropiadamente, en la fase donde ya se tomó una resolución y hace aparición el rencor.

2. Niveles diferentes de búsqueda de autonomía y soledad

Las vacaciones en pareja o con la familia son tiempo para comunicar, pero también para desconectar, y compaginar esos tiempos a veces crea conflictos. Varias personas desean aprovechar el periodo vacacional para estar con sus conocidos cercanos, otras buscan precisamente lo opuesto para procurar reposar todo lo que resulta posible y centrarse en sus aficiones y también intereses, y entre estas dos situaciones hay una gran escala de grises.

3. Inconvenientes de celos

Si en una relación de pareja ya existían inconvenientes de celos, es habitual que estos se agudicen a lo largo de las vacaciones, puesto que hay mucho más contextos de ocio, y una mayor exposición a lugares nuevos en los que hay gente nueva.

4. Mal humor por un horario de sueño perturbado

Muchas personas tienen problemas para reposar adecuadamente a lo largo de las vacaciones, entre otras cosas por el hecho de que sus biorritmos se ven alterados.

En el momento en que esto ocurre, es considerablemente más posible que se sientan irritables, con poca paciencia y con facilidad para padecer agobio, especialmente si se frustran por no poder disfrutar plenamente de unas vacaciones que habían idealizado en su imaginación.

5. Frustración por la necesidad de cuidar de los hijos

Es muy recuente que los progenitores y mamás con hijos se sientan mal por no disponer de esas horas del día en las que el pequeño o la pequeña están en la escuela.

Si a esto le añadimos la presión popular por tener las mejores vacaciones posibles y la necesidad de negociar nuevas labores de crianza y cuidado de los hijos, no sorprende que logren aparecer de manera fácil el enfado y las discusiones.

Efectos probablemente positivos

Por otra parte, estos son varios efectos mediante los que las vacaciones pueden remarcar las relaciones en la familia y la pareja:

  • Posibilidad de dar mucho más elementos de disfrute a los viajes si se hace en familia o en pareja, al crear anécdotas que pueden ser recordadas en conjunto.
  • Oportunidad de volver a pensar y progresar cualitativamente la vida en pareja o en familia: reparar un jardín, ir a comprender familiares lejanos, contribuir a un hijo a decidir qué carrera universitaria efectuar, etcétera.
  • Ocasión de conocer novedosas facetas, talentos y aficiones de un ser querido.
  • Ocasión de prosperar las capacidades de comunicación y de acompañamiento a el resto, gracias a las ocasiones que lo exigen.

¿Quieres disponer de ayuda psicológica profesional?

Si te resulta interesante tener asistencia sicológica personalizada o buscas servicios de terapia de pareja o terapia familiar, te recomiendo que te coloques en contacto conmigo.

Mi nombre es Carolina Marín, soy psicóloga federada por la Federación De españa de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP), y dispongo de una trayectoria profesional de casi 20 años ofreciendo ayuda en las áreas de la gestión de las conmuevas, la educación de buenas tácticas de comunicación y resolución y conflictos, y resiliencia frente periodos de crisis. Ofrezco sesiones presenciales en mi consulta de Sevilla y online por videollamada.

Deja un comentario