Las 60 mejores oraciones de Maquiavelo

Nicolás Maquiavelo fue un diplomático, pensador y escritor italiano, nacido en la localidad de Florencia durante el año 1469.

Si bien este escritor no fue muy alabado durante su temporada posteriormente con el pasar de los años ciertas de sus medites fueron muy bien recibidas por una una gran parte del público, muchas de las cuales aun hoy siguen siendo recordadas frecuentemente por varias personas.

Si te gustaría comprender cuales fueron algunas de las citas mucho más atrayentes de este célebre escritor, sigue leyendo; aquí haremos una ojeada de las mejores oraciones de Maquiavelo.

Las 60 frases de Nicolás Maquiavelo mucho más memorables

Aquí hallarás una selección con las 60 mejores oraciones de Maquiavelo, adjuntado con una pequeña reflexión sobre cada una de ellas.

1. Las leyes no deben mirar hacia cosa ahora pasada, sino proveer para las futuras.

Las leyes tienen que encargarse de crear una sociedad más justa para todos más adelante, realizando que aquellas injusticias que se vivían anteriormente jamás mucho más vuelvan a repetirse.

2. Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen.

El amor es un estado sensible que puede lograr que ciertas personas se tomen ciertas confianzas, y por ello, según Maquiavelo, no siempre es indicado para un óptimo dirigente.

3. Cuando veáis al servidor pensar mucho más en sus propios intereses que en los vuestros, y que internamente busca sus beneficios en todas las cosas, ese hombre jamás será un óptimo sirviente, ni nunca podréis confiar en él.

Debemos comprender rodearnos de las personas indicadas, ya que de otro modo, serán nuestros propios allegados los primeros que nos dañen.

4. Un príncipe jamás no tiene causas legítimas para romper sus promesas.

Aquellas personas que tienen el mando de una sociedad no tienen por qué justificarse frente terceros, pues sencillamente no hay nadie por encima de ellos que pueda reprenderlos.

5. La sabiduría consiste en entender distinguir la naturaleza del inconveniente y en escoger el mal menor.

Ante algunas ocasiones de la vida solo el hecho de saber escoger el mal menor será algo que nos beneficie, ya que no en todos los casos se tienen la posibilidad de conseguir aspectos positivos de todos y cada uno de los problemas.

6. Es un defecto común de los hombres no preocuparse por la tempestad durante la bonanza.

En el momento en que las cosas van bien muchos son los que tienden a despreocuparse, una actitud que muy recurrentemente acostumbra terminar por ser contraproducente.

7. Hay tres clases de cerebros: el primero discierne por sí, el segundo comprende lo que los otros disciernen y el tercero no comprende ni discierne lo que los otros disciernen. El primero es increíble, el segundo bueno y el tercero inútil.

Debemos aprender a pensar por nosotros mismos si deseamos transformarnos en personas triunfantes en el futuro. Si quieres que algo se haga realmente bien siempre y en todo momento hazlo tú mismo.

8. El vulgo se deja cautivar siempre y en todo momento por el aspecto y el éxito.

Muchas son las personas que son manipuladas con sencillez por las apariencias algo que como no logren cambiar con el pasar de los años, en algún momento acabará por perjudicarles.

9. Un príncipe que tenga una ciudad fuerte y que no sea odiado por su pueblo no puede ser atacado.

Siendo poseedor de los recursos necesarios es considerablemente más probable que logremos ser triunfantes más adelante. Lo verdaderamente meritorio es el hecho de poder lograr grandes metas partiendo de tan solo una base muy pobre o escasa.

10. Cuanta más arena ha escapado del reloj de arena de nuestra vida, más precisamente deberíamos ver por medio de él.

Con el pasar de los años y la acumulación de experiencias personales, es muy habitual que ciertos de nosotros aprendamos a conocer la vida de una manera mucho más pragmática. Si algo está destinado a suceder hay poquísimo por nuestra parte que tengamos la posibilidad realizar para evitarlo.

11. Guerra justa es aquella que es necesaria.

A lo largo de la historia algunas guerras fueron sencillamente ineludibles, por más que algunas personas irenistas hayan intentado evitarlas por todos y cada uno de los medios.

12. Los hombres van de una ambición a otra: primero, buscan asegurarse contra el ataque y después, atacan a otros.

En el pasado eran varios los que tenían un enorme sentimiento belicista y por ello, en relación salían de un determinado conflicto armado no dudaban en introducirse en otro.

13. Las minorías no tienen sitio cuando la mayor parte tiene donde respaldarse.

En el pasado los derechos de las minorías nunca eran respetados, algo que muchos de nosotros probablemente ya intuíamos sabiendo que en el presente esto también acostumbra ocurrir muy de forma frecuente.

14. La política no guarda relación con la ética.

Precisamente la política y la moral rara vez van de la mano, ya que si el político desea poder vencer en el futuro este sabe realmente bien que la hipocresía y la doble moral siempre y en todo momento van a ser sus armas mucho más funcionales.

15. La historia es la ciencia de los hombres, de los hombres en el tiempo.

La historia es una ciencia que nos charla de nosotros mismos, de los defectos y virtudes como humanos todos tenemos.

16. Quien desee éxito incesante debe cambiar su conducta con los tiempos.

Con el pasar de los años todo cambia y nosotros debemos cambiar con él si deseamos ser personas más exitosas más adelante.

17. La experiencia siempre y en todo momento demostró que jamás suceden bien las cosas en el momento en que dependen de muchos.

Si para que algo se haga muchas personas tienen que poner de su parte, va a ser muy complicado que ello llegue a producirse. Aunque sea de manera meramente estadística, en cualquier trabajo que efectuemos siempre encontraremos alguien que no cumpla con su palabra.

18. Los hombres se conducen principalmente por dos impulsos; o por amor o por miedo.

El amor y el miedo ciertamente dirigen una buena parte de nuestras actitudes diarias, es por ello que todo buen dirigente siempre debe saber usar las dos emociones en su propio beneficio.

19. La tardanza nos birla con frecuencia la oportunidad y roba nuestras fuerzas.

Ser puntuales y madrugadores es algo que siempre nos dejará poder aprovechar nuestro día a día de una forma mucho más plena.

20. La promesa dada fue una necesidad del pasado; la palabra rota es una necesidad del presente.

Aunque romper una promesa puede beneficiarte de manera momentánea, con el pasar de los años llevar a cabo esta acción siempre te va a ser algo negativo. Como seres humanos siempre y en todo momento debemos respetar la palabra dada.

21. No hay guerra que eludir; solo puede ser postergada en el beneficio de otros.

En algunas oportunidades las guerras favorecen a algunos intereses personales, es por este motivo que como podemos consultar Maquiavelo siempre y en todo momento fue un estable defensor de los conflictos armados.

22. La habilidad y la perseverancia son las armas de la debilidad.

Con perseverancia y habilidad hay muy pocas cosas que como personas no tengamos la posibilidad efectuar, indiferente de cuál sea nuestro nivel de fuerza o de talento para esto.

23. En todas las cosas humanas, en el momento en que se examinan de cerca, se demuestra que no pueden apartarse los óbices sin que de ellos surjan otros.

La vida de una manera u otra siempre y en todo momento nos podrá dificultades en el camino, indiferente de cuál sea el camino que como individuos deseemos seleccionar.

24. Dios no quiere llevarlo a cabo todo, para no sacarnos el libre albedrío y aquella parte de la gloria que nos corresponde.

Varios de los males que como humanos sufrimos son provocados de una forma u otra por nosotros, debemos ser conscientes de que ni dios ni el demonio tienen absolutamente nada que ver con nuestras desgracias personales.

25. El que engaña hallará siempre y en todo momento quien se deja mentir.

La mentira siempre y en todo momento es mucho más interesante que la verdad y por ello, varias personas siempre la suelen escoger de forma recurrente.

26. No hay nada más esencial que aparentar ser espiritual.

Anteriormente ser una persona religiosa te podía abrir algunas puertas, una estratagema que como podemos ver el pensador Maquiavelo utilizó más de una vez.

27. De los seres humanos por norma general, se puede decir que son hipócritas y codiciosos.

El ser humano suele tener muchas reacciones negativas, algo que por suerte algunos de nosotros conseguimos pulir con el pasar de los años.

28. La mejor fortaleza que un príncipe puede tener es el aprecio de su gente.

Si un dirigente es amado por su pueblo, sin duda es muy difícil que este pueda ser depuesto. El aprecio de esos te rodean siempre y en todo momento es algo muy positivo para todo el mundo.

29. Los hombres que no obran bien siempre andan temiendo que otros les respondan con aquellas acciones que las suyas se meritan.

Como afirma un habitual refrán quien siembra vientos recoge tempestades, es por ello que es muy frecuente que algunas personas suelen temer una reacción contundente de sus adversarios.

30. No son los títulos los que honran a los hombres, sino que los hombres honran a los títulos.

Un título nobiliario nunca afirmará nada del hombre que realmente somos. Siempre y en todo momento serán nuestros valores personales aquellos realmente encargados de representarnos en la sociedad donde vivimos.

31. Los hombres habrían de ser tratados generosamente o destrozados, porque pueden vengarse de las lesiones leves, de las fuertes no tienen la posibilidad de.

Un ataque muy contundente por nuestra parte puede evitarnos varios dolores de cabeza más adelante. Es por este motivo que el aspecto sorpresa siempre y en todo momento puede ser decisivo durante una hipotética escalada bélica.

32. Los príncipes y gobiernos son considerablemente más peligrosos que otros elementos en la sociedad.

Aquel que dirige una sociedad siempre y en todo momento es el individuo mucho más arriesgado dentro de ella, ya que tiene todas y cada una de las herramientas para poder hacer con sus súbditos todo aquello que eventualmente desee.

33. No probablemente halla enormes adversidades donde abunda la buena voluntad.

Si ponemos todo nuestro empeño en el final indudablemente conseguiremos conseguir nuestro propósito, poder conseguir un gran logro casi siempre demandará un enorme esfuerzo por nuestra parte.

34. Las viejas ofensas no se borran con beneficios nuevos, tanto menos cuanto el beneficio es inferior a la injuria.

Si en el pasado nos han faltado al respeto no disponemos porque perdonarlos pues en la actualidad nos sean afables, pues jamás debemos olvidar lo que nos sucedió en el pasado si no deseamos que esto nos vuelva a acontecer en el futuro.

35. Los hombres intrínsecamente no confían en nuevas cosas que no han experimentado por sí mismos.

Es muy cierto que como hombres hasta el momento en que no probamos algo por nosotros mismos tendemos a no creer en ello, como seres racionales somos muchos los que somos incrédulos por naturaleza.

36. Es doblemente placentero mentir al impostor.

Según este filósofo siempre y en todo momento se debía abonar a todo el mundo con su moneda. Algo que indudablemente está muy en consonancia con la iniciativa hinduista del Karma.

37. Si quien gobierna no reconoce los males hasta que los tiene encima, no es verdaderamente sabio.

Tener una visión gran de la sociedad es algo que todo buen líder siempre debe tener, ya que como muy bien nos revela esta cita de otro modo no vamos a poder ver venir a nuestros enemigos.

38. No hay otra forma de protegerte a ti mismo de la adulación, que llevar a cabo comprender a los demás qué decirte la realidad no te ofenderá.

Esta cita guarda sin duda una gran lección, siempre y en todo momento debemos dejar muy claro a todos los que nos rodean que deben ser honestos con nosotros, independientemente de si lo que logren decirnos logre resultar doloroso para nosotros.

39. Un cambio siempre deja el camino abierto para el lugar de otros.

Un solo síntoma de debilidad puede ser tomado por nuestros enemigos como una convidación para atacarnos, es por ello que varios líderes eligieron gobernar anteriormente con mano de hierro.

40. No hay solamente difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más arriesgado de regentar que la elaboración de un nuevo orden.

Crear una sociedad desde el princípio es un trabajo cansado complicado, una gesta que a lo largo de la historia son muy pocos los hombres y mujeres que la han logrado poder llevar a cabo.

41. Nada grandioso fue jamás logrado sin peligro.

Todo gran logro siempre y en todo momento demandará de nosotros acciones igualmente esenciales y en la mayoría de los casos, el peligro siempre y en todo momento será algo que nos acompañe en el transcurso de nuestra proeza.

42. El príncipe prudente debe elegir rodearse de hombres de buen juicio a los que dará la libertad de mencionarle la realidad.

Una verdad dolorosa a tiempo puede prevenirnos de males bastante mayores, y precisamente es por este motivo que siempre debemos rodearnos de aquellas personas que nos charlen sin tapujos.

43. Todo el planeta ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que verdaderamente eres.

Durante nuestra vida van a ser muy escasas las personas que realmente lleguen a conocernos, pues asimismo es muy probable que sean escasos aquellos que tengan interés en descubrirlo.

44. Los hombres generalmente juzgan más por las apariencias que por la realidad. Todos los hombres tienen ojos, pero pocos tienen el don de la penetración.

Como suele decirse las apariencias engañan y por ello, no debemos evaluar a nadie con tan solo una primera impresión.

45. El primer método para deducir la inteligencia de un gobernador es mirar los hombres que tiene a su alrededor.

Dime con quien te juntas y te afirmaré quien eres, nuestras amistades dicen mucho de la persona que realmente somos.

46. El que quiere ser obedecido debe saber mandar.

Debemos ofrecer órdenes clarísimas si deseamos que estas se cumplan a rajatabla, las medias tintas nunca nos van a ser positivas si disponemos el control de un pueblo.

47. El hombre olvida antes la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.

El dinero es uno de los mayores males que tiene nuestra sociedad y como podemos ver a causa de esta cita, este mal ya estaba muy que se encuentra en tiempos de Maquiavelo.

48. Jamás intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira.

Existen algunas cosas en la vida que no tienen la posibilidad de ser ganadas por la fuerza, en este género de situaciones la sutileza y la astucia sin duda nos van a ser considerablemente más funcionales.

49. Es preferible ser amado que temido, si no puedes ser los dos.

Tanto el cariño como el temor son 2 de las conmuevas más capaces que existen y según la opinión de Maquiavelo, como líderes jamás debemos estar preocupados por aquellos hombres y mujeres que nos adoran o que nos se preocupan.

50. No estoy entusiasmado en preservar el status quo; deseo derrocarlo.

La sociedad, según este filósofo, tenía una muy mala organización, era por ello que según bajo su método esta debía ser rehabilitada desde la base.

51. Un príncipe que no es sabio no puede ser bien aconsejado y, por lo tanto, no puede gobernar.

La sabiduría es una cualidad que todo dirigente siempre y en todo momento debe poseer, pues sin ella este estará abocado al fracaso de una manera totalmente ineludible.

52. La naturaleza crea pocos hombres valientes; la industria y el entrenamiento hacen muchos.

Como podemos consultar en esta cita, según Maquiavelo la sociedad puede convertirnos con el paso de los años en hombres mucho más fuertes y poderosos. Este célebre pensador tenía una forma de comprender el planeta que le rodeaba indudablemente un tanto peculiar.

53. Donde la intención es grande, las adversidades no tienen la posibilidad de ser grandes.

Si como seres humanos ponemos todo nuestro empeño en que algo suceda, tenemos la posibilidad de estar seguros de que tarde o temprano lograremos poder realizar nuestro propósito.

54. Los hombres raras veces tienen el valor suficiente para ser, o extremadamente buenos, o extremadamente malos.

Ciertamente la mayor parte de los hombres nos movemos en unos baremos bastante comedidos de maldad y amabilidad. Son escasos aquellos que llegan a resaltar a nivel histórico por haber sido ampliamente bondadosos o malvados.

55. Para comprender la naturaleza de la gente, uno ha de ser un príncipe y para comprender la naturaleza del príncipe, uno ha de ser la gente.

Sabernos poner en los zapatos de los demás nos va a dar una perspectiva mucho más amplia y extensa de la situación, una forma de ver el mundo que nos rodea merced a la que podremos poder con el pasar de los años ser mucho más prósperos y contentos.

56. Ante todo, ármate.

De qué forma tenemos la posibilidad de conocer a raíz de esta cita, en la temporada de Maquiavelo era muy importante estar bien armado. La inseguridad era algo que en aquellos años se encontraba muy presente en cualquier estrato de la sociedad.

57. El león no puede protegerse de las trampas y el zorro no puede defenderse de los lobos. Uno ha de ser por consiguiente un zorro para admitir trampas y león para asustar a los lobos.

Según Maquiavelo, como dirigentes de un pueblo debemos ser taimados y agresivos pues de otro modo, es mucho más que posible que terminemos siendo pasto de las llamas.

58. El objetivo justifica los medios.

Esta es sin duda una de las oraciones más famosas de este pensador. Los grandes objetivos en la gran mayoría de situaciones siempre y en todo momento demandarán de nosotros algunos actos formidablemente complicados.

59. Es mejor actuar y arrepentirse que no accionar y arrepentirse.

Si no actuamos la derrota seguro estará asegurada, por esa razón frente a la duda siempre es preferible tomar acción.

60. El odio se gana tanto por las buenas proyectos como por las malas.

Todas nuestras acciones tienen la posibilidad de llegar a fomentar el odio en terceras personas, ahora hayan sido estas efectuadas desde nuestra buena fe o desde nuestro interés personal.

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