¿Qué sucede cuando se lesiona el hemisferio izquierdo del cerebro?

El cerebro tiene dos hemisferios los cuales presentan funcionalidades en las que se especializan. Diríase que el hemisferio izquierdo se encarga de lo verbal y analítico, al tiempo que el derecho estaría mucho más implicado en lo artístico.

Si bien hay bastantes mitos respecto a las capacidades de todos los hemisferios, sí que es una realidad clínica que presentar lesiones en uno u otro trae consigo diferente sintomatología.

¿Qué pasa en el momento en que se lesiona el hemisferio izquierdo del cerebro? Averigüemos la respuesta a continuación.

Los efectos de las lesiones en el hemisferio cerebral izquierdo

Como indudablemente ahora sabrás, al ver un cerebro tenemos la posibilidad de diferenciar entre 2 lados llamados hemisferios, uno ubicado al costado izquierdo y el otro en el lado derecho. Se encuentran separados por la fisura longitudinal, unidos por el cuerpo calloso y, en apariencia, son muy similares. Los dos tienen una corteza cerebral superficial, substancia blanca y núcleos basales. Por su parte, se encuentran divididos en 4 lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital.

Pero a pesar de tener una apariencia y estructura muy afines, lo cierto es que difieren bastante en cuanto a sus funciones, tanto que una lesión en un lado u otro del cerebro implica síntomas muy dispares. De hecho, en la práctica clínica de los neuropsicólogos, es recurrente hablar en términos como “este paciente es muy de hemisferio izquierdo” o “presenta problemas propios del hemisferio derecho”.

Algunas funciones cognitivas complicadas se encuentran distribuidas de manera irregular en el cerebro y, en algunos casos, son únicamente localizables en uno de los 2 hemisferios. En el caso de darse tal situación, mencionamos que tal hemisferio es dominante para tal función, siendo el caso del hemisferio izquierdo para el lenguaje, siendo mucho más verbal y analítico, al paso que el derecho está más orientado hacia la percepción espacial y aspectos artísticos, como la música.

Más allá de que la idea de que un lado del cerebro es mucho más racional y el otro es mucho más imaginativo se ha considerado un concepto controversial, de lo que no existe duda gracias a que está avalado por la práctica clínica es que las lesiones en uno u otro hemisferio trae consigo problemas diversos. En verdad, no solamente la lateralidad de la lesión supone un tipo u otro de sintomatología, sino más bien asimismo en qué lóbulo se haya dado. Una lesión en el lóbulo parietal izquierdo trae consigo problemas distintos a los que provocaría una lesión en el lóbulo temporal izquierdo.

Por norma general, se considera que las zonas de las cortezas de asociación de los lóbulos frontal, parietal y temporal del hemisferio izquierdo se encargan de las funciones socias a la entendimiento y expresión del lenguaje, motivo por el cual se tiene asumido que el hemisferio izquierdo es dominante para los aspectos verbales.

Un aspecto atrayente a comentar es que la preponderancia cerebral de cada individuo se establece durante los primeros años de vida. Es frecuente que en el momento en que todavía somos muy pequeños las funciones del lenguaje se hallen situadas en ambos hemisferios en mayor o menor medida pero que, pasados bastantes años, el hemisferio izquierdo es el que acaba especializándose en los aspectos lingüísticos.

Sin embargo, siempre puede darse el en el caso de que siendo todavía pequeñísimos suframos una lesión cerebral. Como el cerebro a edades tempranas es un órgano demasiado plástico, que se dé una lesión en el hemisferio izquierdo no quiere decir que se vaya a perder la aptitud del charla, en verdad, como el hemisferio derecho aloja algunas ocupación lingüísticas siendo todavía pequeños, mientras que esté sano, puede compensar los problemas del otro hemisferio realizando que en este caso la dominancia verbal se halle en el lado derecho.

Tristemente, a pesar de que los seres humanos disfrutamos del don de la plasticidad cerebral, esta no es para siempre. Conforme vamos desarrollándonos nuestro cerebro va perdiendo esta capacidad, lo cual provoca que cuanto más mayores seamos menos probabilidades hay de recuperarse de una lesión cerebral. En la adultez, en el caso de padecer una lesión en el hemisferio izquierdo, se manifestarán problemas relacionados con el lenguaje, tanto escrito como oral.

Inconvenientes asociados a lesiones en los lóbulos del hemisferio izquierdo

El hemisferio izquierdo no es homogéneo, presentando varios lóbulos, todos los cuales desempeña ciertas funciones que le son concretas. Esto causa que recibir una lesión en el hemisferio izquierdo no traiga consigo exactamente la misma sintomatología siempre y en todo momento, ya que no es exactamente lo mismo que se dé en el lóbulo occipital que en el temporal, por servirnos de un ejemplo. A continuación vamos a ver los inconvenientes socios a lesiones en los lóbulos del hemisferio izquierdo.

1. Lóbulo frontal

El lóbulo frontal está implicado en los puntos del control y programación motora, siendo este el sitio en el que logramos hallar el área de Broca, involucrada en la producción del lenguaje. El frontal izquierdo controla la función expresiva del lenguaje y, también, es responsable de otras funciones cognitivas muy superiores como la planificación de la conducta a corto, medio y largo plazo.

Las lesiones en este lóbulo tienen la posibilidad de dar rincón a múltiples inconvenientes, entre ellos crisis motoras simples, hipotonía facial y hemiplejia contralateral. Además de esto, tienen la posibilidad de darse alteraciones en el funcionamiento popular y, en caso de estar la lesión en el área de Broca, producirse afasia motora caracterizada por problemas en la expresión de la fluidez verbal, sin que la entendimiento del lenguaje se haya visto siempre comprometida.

Otros problemas causados por lesiones en el lóbulo frontal izquierdo son inconvenientes en la lectoescritura, con apariencia de alexia (incapacidad para leer) y agrafia (incapacidad para redactar).

2. Lóbulo parietal

El lóbulo parietal izquierdo cumple con funcionalidades similares con la integración y procesamiento de la información sensorial multimodal. Este área cerebral se supone en la noción consciente del esquema corporal, la orientación, la postura y las capacidades exclusivas.

En el momento en que se da una lesión en este líbulo puede dar rincón a múltiples problemas relacionados con la sensación, como por ejemplo crisis sensitivas. Se puede dar una alteración o una reducción importante de la sensibilidad en el lado contralateral del cuerpo, o sea, que el paciente note como que no siente muy bien su brazo o su pierna derecha. Además de esto, se tienen la posibilidad de dar inconvenientes como la distorsión del esquema corporal:

  • Autotopagnosia: contrariedad para ubicar las unas partes de nuestro cuerpo en el espacio.
  • Agnosia digital: incapacidad para detectar los dedos de nuestra mano.

Con frecuencia, las lesiones en el lóbulo parietal izquierdo implican pérdida del campo visual inferior. Añadido a esto, los pacientes con daño parietal izquierdo detallan graves adversidades para nombrar elementos (anomia), incapacidad para hacer operaciones matemáticas (acalculia), alexia y agrafia.

3. Lóbulo temporal

El lóbulo temporal izquierdo aloja funcionalidades auditivas, primordialmente relacionadas con la entendimiento del lenguaje, situándose en esta región cerebral el área de Wernicke la cual se especializa precisamente en entender el lenguaje.

El temporal izquierdo asimismo se supone en puntos sentimentales de la conducta y en la apreciación siendo consciente del sentido del olfato.

Se vió que los pacientes que padecen una lesión unilateral (solo en un hemisferio) en el lóbulo temporal izquierdo expresan inconvenientes como:

  • Ataques paroxísticos de impasibilidad.
  • Automatismos: conductas sin propósito.
  • Alucinaciones olfativas, auditivas y del complejo visual.
  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Déjà vu: sensación de haber vivido antes una experiencia.

Al encontrarse el área de Wernicke en este lóbulo, en el caso de darse una lesión justo en ella puede dar como resultado afasia de comprensión, en la que el tolerante puede manifestar tener un lenguaje fluido, pero carente de sentido al no entender realmente bien lo que se le afirma. El tolerante mostrará graves problemas de entendimiento del lenguaje, pero no siempre de producción, siempre y cuando el área de Broca no se haya visto también implicada en el lóbulo frontal.

4. Lóbulo occipital

Al final hablaremos del lóbulo occipital izquierdo, al cual se le atribuye la percepción e interpretación visual. Es por este motivo que, en caso de darse una lesión en esta región, puede que el paciente padezca alucinaciones visuales paroxísticas con apariencia de luces o colores que realmente no están ahí (crisis parciales sencillos).

También se puede dar la pérdida del campo visual contralateral, realizando que el tolerante tenga la sensación de haberse quedado ciego del ojo derecho y que solo vea la mitad izquierda de su campo visual (hemianopsia homónima contralateral)

Como pudimos ver, cada lóbulo del hemisferio izquierdo trae consigo unos problemas ciertos. No obstante, ya que es poco común que los pacientes sufran lesiones cerebrales localizadas en un único lóbulo ni tampoco en un único hemisferio, la sintomatología asociada a las lesiones puede ser considerablemente mayor, combinada y agravándose en el caso específicamente.

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