¿Son útiles los ejercicios de estimulación cognitiva para prevenir el Alzheimer?

Cada vez es mayor la oferta de artículos basados en ejercicios para  la estimulación de las capacidades cognitivas. El reclamo comercial de estos productos se enfoca en su aptitud  para remarcar la salud cerebral y impedir el avance del Alzheimer o de la demencia.

Con independencia de lo que puedan asegurar en su propaganda, estos modelos carecen de manera frecuente de base científica que sostenga sus promesas o virtudes. En el colectivo profesional y científico la polémica está servida, habiéndose llegado a publicar una carta de consenso por un conjunto de psicólogos y neurocientíficos, y réplicas a la misma por parte de otro conjunto de profesionales y también investigadores. Lo que nadie discute es que no se debería declarar la evidencia a nivel científico de un producto cuando no la hay o es poco consistente.

¿Son efectivos los ejercicios de estimulación cognitiva? 

Un gran número de productos ofrecidos para la promoción del fitness cerebral no fueron sometidos a estudios científicos, supervisados por expertos, que logren mostrar su eficacia. Además de esto, los reclamos para publicitar los juegos cerebrales, frecuentemente, exageran su capacidad y son falsos. Las novedades en la realización de un género de ejercicios, a menudo, solo reflejan eso: un efecto de la práctica en realizar semejantes ejercicios, pero ello no se traduce siempre en una mejora de la aptitud cognitiva que se pretendía ni una “vacuna” para evitar el posible deterioro cognitivo en un futuro.  

Dicho esto, también es cierto que existen estudios rigurosos y metodológicamente bien completados de ciertos programas de entrenamiento cognitivo que muestran novedades en diferentes habilidades, especialmente, si muestran modificaciones. En verdad, en el campo de la rehabilitación cognitiva, es frecuente que los expertos empleen modelos de estimulación válidos como herramienta de acompañamiento.

Tras todo lo expuesto, hacer uso de ciertos artículos de estimulación cognitiva en nuestra vida cotidiana no nos va a hacer ningún mal, siempre y cuando tengamos presente que no son una píldora mágica para la salud cerebral. Es mucho más, si los integramos en un estilo de vida saludable, atendiendo también otros consejos para sostener el cerebro sano tienen la posibilidad de ser un recurso útil para sostener la cabeza activa de manera entretenida.

Ahora bien, no se debe entender estos artículos tal y como si fueran un indiscutible régimen preventivo del deterioro cognitivo o de la demencia puesto que, lamentablemente, hoy en día ninguno ofrece suficiente evidencia científica. El campo de la estimulación cognitiva, como otros, aún precisa de mucha investigación.

Actividad cognitiva para un cerebro sano

La actividad cognitiva es uno de los pilares que contribuyen a un envejecimiento saludable y a reducir el peligro de padecer Alzheimer. Más que la proporción de tiempo que dediquemos a la estimulación cognitiva, es importante la variedad de ocupaciones que realicemos, y que nos resulten atractivas y motivadoras. No es requisito invertir en sofisticados modelos para incorporarlas en nuestra vida diaria.

Sostener activo nuestro entendimiento nos ayudará a aumentar la reserva cognitiva. Cuanto mayor sea esta reserva, mejor compensaremos los efectos del envejecimiento o de potenciales alteraciones cerebrales provocadas por enfermedades como el Alzheimer.

Habituarse a leer, jugar, estudiar, asumir nuevos desafíos y también incorporar novedosas rutinas son claves para la estimulación cerebral y favorecerán la reserva cognitiva. Sostener la cabeza activa, procurar llevar una nutrición cuidada y balanceada, llevar a cabo ejercicio físico moderado con regularidad y favorecer las relaciones sociales es la mejor forma de proteger la salud de nuestro entendimiento y gozar de una mejor calidad de vida.

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