5 pasos para solucionar conflictos con Inteligencia Sensible

Cuando pensamos en enfrentamientos se nos va la cabeza a los grandes ‘problemas’ de la humanidad: crisis diplomáticas, guerras, pelea de clases, combates religiosos, etc.

Pero el enfrentamiento asimismo pertenece a la vida de cualquier persona ‘de a pie’: es algo inseparable al humano solo por el hecho de vivir. Desde el momento en que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos con múltiples enfrentamientos en todo el día.

¿De qué forma enfrentar los conflictos del mejor modo?

Un enfrentamiento es un enfrentamiento, un desacuerdo entre 2 o más partes. Podemos decir que existen dos razones primordiales por las que se activan los conflictos: cuando cada una de las unas partes del enfrentamiento tiene una necesidad diferente que choca con la necesidad que tiene el otro o los otros; y cuando uno procura llevar a cabo ver al otro una situación desde su óptica y su percepción sin tener en consideración que la misma ‘situación’ va a ser percibida por el otro indudablemente de otro modo basado en sus creencias y valores.

Sea la razón que sea el origen del enfrentamiento, el malestar que nace ante la falta de comprensión genera en las partes enfrentadas frustración, enfado y también, incluso, ira que provocan, a veces, acciones poco acertadas (chillidos, reproches, malos gestos…) que previenen la resolución del enfrentamiento y lo agudizan.

Pero los enfrentamientos no solo se dan entre personas (en parejas, entre jefes y usados, entre hermanos, etc.), sino no hay que descuidarse también de los conflictos internos que son exactamente iguales: un individuo debe elegir entre 2 pretensiones y es incapaz de llegar a un convenio sin frustración (salir a correr o quedarse en el sofá; comenzar el trabajo atrasado o seguir entreteniéndose en Internet, etcétera.).

¿Cómo se frecuenta enfrentar los enfrentamientos?

Tradicionalmente, sea cual sea el tipo de enfrentamiento, suelen afrontarse de alguna de estas 3 formas.

1. Evitación

Ignorarlo, dejarlo pasar suponiendo que el enfrentamiento se va a ir solo. De todos modos se queda anquilosado, va creciendo y crea toxicidad.

2. Enfrentamiento

Liberar al enfado y a la confrontación para bajar la frustración. Pero la verdad es que aunque entre las partes salga victoriosa y parezca que se acaba el conflicto, se han generado daños colaterales que, por su parte, crearán nuevos problemas.

3. Negociación (diálogo)

Ver qué quiere la parte A y la parte B y entablar un convenio en el que las dos partes consigan un ganar-ganar (el conocido win to win). Los dos ganamos, pero ninguno se lleva la gran victoria. Si bien haya cierto descontento por no ‘ganar mucho más’, la negociación no genera daños colaterales como en el caso anterior.

De qué forma llevar un conflicto hasta la negociación desde la Sabiduría Sensible

Teniendo en cuenta estos tres puntos, la clave para conseguir una resolución capaz de conflictos pasa por afrontarlos desde el diálogo y la negociación.

El problema está que el desconocimiento en la gestión de las conmuevas (lo que se llamaría falta de Inteligencia Sensible), hace que no se sepa cómo canalizar el conflicto hacia la negociación sin desembocar antes en ciertos otros puntos de resolución del mismo.

Ahora, te apuntamos 5 pasos clave que puedes seguir para conseguir resolver los enfrentamientos aplicando Sabiduría Sensible.

1. Identifica el problema, qué está generando el enfrentamiento

No nos referimos a detectar la sensación que crea (malestar, enfado, tristeza…), sino cuál es el inconveniente que verdaderamente es la base del enfrentamiento. Piensa que en un piso compartido ámbas personas discuten de forma continua porque uno deja sus cosas siempre y en todo momento por medio y la otra persona es bastante exigente en el momento de tener todo en su ubicación. No cabe duda de que aquí el inconveniente central es el orden en la casa.

2. Acercamiento amable

Es posible que sea el paso más esencial de todos: varios conflictos no se resuelven pues este paso se ignora por completo. Es conveniente eliminar las barreras y comunicarnos con nuestro interlocutor (o con nosotros) desde una visión bondadosa y sin reproches.

En el ejemplo del enfrentamiento entre compañeros de piso por el orden, hablar con la otra persona desde la amabilidad y el respeto sería algo tal como: “eres una persona que colabora de forma rápida siempre que te lo pido, pero en ocasiones…”, en lugar de ‘agredir’ de forma directa con un “es que siempre y en todo momento dejas todo hecho un desastre y no te preocupas por nada”.

3. Buscar el tiempo y el sitio adecuado

Si el enfado está en niveles estratosféricos, hay cansancio juntado, o nos encontramos en medio de la calle, no es momento de procurar negociar.

Hay que esperar la ocasión en la que las partes estén receptivas por el hecho de que, sino, la comunicación no valdrá de nada. Pero no hay que confundir aguardar con eludir. No hay que dejar pasar los días, sino las horas.

4. Buscar la intención positiva común

Tras las pretensiones de cada individuo en enfrentamiento, hay una intención efectiva común y hay que procurarla. Hay que preguntarse el ‘para qué exactamente’.

Siguiendo con nuestro ejemplo de los compañeros de piso, el inconveniente que genera el conflicto es el orden. Uno es desordenado y el otro ordenado y ahí aparece el conflicto. ¿Pero qué lleva a uno ser desordenado y a otro no? En ambos casos, la intención efectiva es sentirse agusto en el hogar: el desordenado vive cómodo con el caos y el ordenado quiere todo recogido para sentirse relajado donde habita.

5. Negociación de las necesidades

En el momento en que se han cumplido los anteriores pasos, va a ser posible que se llegue a este punto de negociación. Las dos partes van a poder ceder un poco para que la intención positiva de cada uno, su necesidad, se sienta satisfecha y se resuelva el enfrentamiento.

De esta manera, en la situacion de nuestros compañeros de piso, se puede llegar al acuerdo de procurar sostener el máximo orden en zonas recurrentes como el salón o la cocina, pero logrando mantener cada uno en su habitación y en su baño el orden que cada uno desee.

Para terminar…

Estos pasos son muy fáciles y tremendamente eficaces para acabar con las discusiones y los conflictos de todo tipo sin hacer otros y sin acrecentar frustraciones, pero el inconveniente es que el desarrollo de la Inteligencia Emocional, clave en que estos se logren cumplir con éxito, es una asignatura pendiente todavía para una gran parte de la población.

D´Arte Human & Business School Coaching y PNL

En nuestra escuela, el intelecto sensible es estudiada en la mayor parte de nuestras formaciones a fin de que nuestros alumnos se transformen en personas no esclavizadas por sus conmuevas y sean capaces de administrar los enfrentamientos de forma eficiente.

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