Ciclo de vida familiar: Qué es, etapas, y transiciones

Durante su historia, la composición de una familia va mudando, al igual que asimismo cambian las relaciones interpersonales que en ella se establecen.

En toda familia se dan ocasiones de crisis como muertes, pérdidas de empleo, cambios de hogar y los cambios evolutivos de los hijos, como por poner un ejemplo la entrada en la adolescencia o su emancipación cuando son mayores.

Son estos cambios y transiciones lo que conocemos como ciclo de vida familiar, existiendo varios modelos que detallan cuáles son las etapas por las que la mayor parte de familias pasan y qué es lo que hace que se transicione de una a otra.

¿Qué es el ciclo de vida familiar?

El ciclo vital familiar son todas y cada una de las etapas por las que pasa una familia durante su vida. Estas etapas son progresivas, socias a cambios en la composición del núcleo familiar y, asimismo, en las relaciones entre sus integrantes. Toda familia puede verse influida y modificada por factores internos y externos, como por ejemplo el sistema cultural, los valores, las esperanzas sociales y los cambios políticos.

El concepto de ciclo vital familiar se compone por varias etapas, las que, si bien varían según el autor que se consulte, se piensa que se corresponden con los periodos por los que la mayoría de familias pasan en el seno de una sociedad. Estas etapas comienzan y acaban con la experiencia de diferentes eventos vitales, acontecimientos que son los que se espera que la mayoría de familias vivan en algún momento de su existencia.

Las etapas del ciclo vital familiar

El concepto de ciclo vital familiar ha sido abordado desde varias ciencias sociales, como la psicología popular y la sociología. Dependiendo a quién se le pregunte, se coincide en que todas las familias pasan por unas etapas u otras. Entre los modelos más populares contamos 2: el de Wells y Gubar y el de Duvall. A continuación mencionaremos todas las etapas que se proponen en sus modelos:

1. Ciclo vital familiar según Wells y Gubar (1966)

El modelo de William W. Wells y George Gubar se compone de 8 etapas que se diferencian en lo que se refiere a la existencia de hijos en la vivienda y su edad.

  • Etapa de soltería: Jóvenes solteros que viven separadamente.
  • Pareja recién casada: Parejas jóvenes casadas sin hijos.
  • Nido lleno I: Parejas jóvenes con pequeños inferiores de 6 años.
  • Nido lleno II: Parejas jóvenes con niños de más de 6 años.
  • Nido lleno III: Parejas mayores con hijos dependientes.
  • Nido vacío I: Ya no hay hijos en el hogar. El o la cabeza de familia prosigue trabajando.
  • Nido vacío II: La persona cabeza de familia se ha retirado/jubilado.
  • Sobreviviente solitario: Trabajando o retirado.

2. Ciclo vital familiar según Duvall (1988)

El modelo de Evelyn Millis Duvall se compone asimismo de 8 etapas. En este modelo asimismo se toma en especial consideración la edad de los pequeños, pero en este caso se enfoca en el estadio evolutivo en el que están.

  • Parejas casadas: Sin hijos.
  • Familias en la crianza inicial: Primogénito/a de menos de 30 meses.
  • Familias con niños en edad anterior a la escuela: Primogénito/a entre 2,5 y 6 años.
  • Familias con niños en edad escolar: Primogénito/a entre 6 y 13 años.
  • Familias con jovenes: Primogénito/a entre 13 y 20 años.
  • Familias como plataforma de lanzamiento: Desde que el primogénito/a deja el hogar hasta el momento en que el hijo mucho más joven también lo hace.
  • Padres de mediana edad: Desde el nido vacío hasta el retiro laboral.
  • Familia con integrantes ancianos: Desde el retiro laboral hasta el fallecimiento de ambos miembros de la pareja.

Transiciones y crisis

A lo largo de su ciclo de vida, las familias pasan por diferentes crisis y inconvenientes que, aunque no tienden a ser graves ni lograr que el núcleo familiar se desintegre, comprometen cambios en la vida familiar.

Con el paso del tiempo todas y cada una de las familias deben enfrentarse a múltiples eventos naturales, como nacimientos, muertes y el crecimiento de sus hijos, ocasiones que tienen la posibilidad de implicar mayor estrés si hay una crisis económica o inconvenientes relacionales de fondo. Son eventos que alteran la composición de la familia y evaluan su adaptabilidad.

Ahora, y tomando el modelo de Duvall como referencia, podemos ver cuáles son las crisis y estresores que una familia cisheteronormativa puede localizar a lo largo de su existencia:

1. Pareja recién casada

Esta es la etapa donde se da comienzo a todo, mientras que prospere la relación. Es ese momento en el que dos personas se conocen, establecen una relación cariñosa, hacen proyectos de vida y se casan.

En sí misma la etapa piensa múltiples crisis de identidad, ya que ambos miembros de la pareja tienen que asumir que no son personas solteras, sino más bien la “mitad” de un todo. Los dos miembros de esta nueva pareja deben negociar qué opiniones y esperanzas adoptar para crear una exclusiva identidad como pareja y como futura familia.

2. Familias en la crianza inicial

En esta etapa la crisis se da cuando dos personas que están en una relación van a pasar a ser tres (o cuatro) porque la mujer está embarazada. Los progenitores primerizos deben amoldarse a sus nuevos roles como progenitores, entablar un vínculo con su hijo y regularse en tareas relacionadas con la crianza.

3. Familias con niños en edad anterior a la escuela

En un caso así la crisis está relacionada con la infancia, momento en el que los hijos primogénitos consiguen un poco de autonomía y se vuelven difíciles de supervisar para sus progenitores, especialmente si los pequeños son curiosos y desean explorar el planeta que los circunda. Además, en esta etapa tienen la posibilidad de haber tensiones por desajustes en los roles laborales y familiares.

4. Familias con pequeños en edad escolar

La crisis se da por el comienzo de la escuela. El niño tiene que aprender a relacionarse con otros niños y otras figuras de autoridad a una parte de sus padres, al paso que los progenitores tienen que relacionarse con otros padres y los enseñantes del centro. Es una época donde aparecen los deberes, las ocupaciones extraescolares, los suspensos y aprobados, las reuniones de progenitores…

5. Familias con adolescentes

El primordial fundamento de crisis en las familias con adolescentes está relacionado con los enfrentamientos de identidad propios de la adolescencia. La familia debe ajustarse al inicio de la pubertad y la madurez sexual, hacer en frente de las ansias de independencia y rebeldía de su hijo y discusiones que se sostendrán con él o ella por varias divergencias.

6. Familias como plataforma de lanzamiento

Aquí la crisis se produce con la inminente partida de los hijos. Los progenitores tienen que admitir que sus pequeños han crecido, que buscan conformar ser dueños de su propia vida, mayor independencia y tomar resoluciones propias sobre su capacitación no obligatoria y profesión a ejercer.

7. Padres de mediana edad

Ya no hay hijos en el hogar. Los progenitores tienen que reajustar su identidad ya que durante varios años una gran parte de su rutina consistía en cuidar a sus hijos y, en este momento que no están, se debe ocupar ese espacio vacío, el espacio que deja parar de ser padre 24/7.

Ahora, sin hijos en el hogar, tienen que asumir roles diferentes, entre ellos el de ejercer de abuelos de sus recién nacidos nietos o afrontar su jubilación.

8. Familia con miembros jubilados

Por último, la última etapa del ciclo de vida familiar se establece con una crisis provocada por la percepción de que se ha perdido la juventud, la vitalidad, la salud y la pareja, caso de que ya haya fallecido. Los dos miembros de la pareja o el viudo se organizan psicológicamente para confrontar a la última etapa de sus vidas antes de la ineludible llegada de la muerte.

Puntos enclenques de los modelos clásicos

Los modelos de ciclo de vida familiar de los que terminamos de charlar fueron conceptualizados cerca de los años 1960. Desde entonces, el concepto de familia fué mudando, además de darse varios cambios sociales que hace necesario plantear nuevos modelos de etapas de ciclo de vida familiar a fin de que se logren amoldar a las novedosas realidades.

Durante la última mitad del pasado siglo y lo que llevamos del presente ha habido un incremento en la promesa de vida, menor tasa de natalidad, cambios en cuanto a los roles sociales de la mujer, mayor tasa de divorcios y segundos matrimonios, aparte de la aparición de más familias monoparentales y matrimonios gays.

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