¿Cuáles son los efectos psicológicos de la neurosis obsesiva?

Parte importante de las modificaciones sicológicas que llevan a la gente a buscar asistencia técnica en psicoterapia tienen que ver con los problemas de administración de las conmuevas. De entre estos desajustes emocionales, algunas pueden ser consideradas neurosis, si bien este término es muy amplio y agrupa una amplia y extensa pluralidad de fenómenos mentales y patrones de accionar.

En el presente artículo vamos a centrarnos en lo que se conoce como neurosis obsesivas, para poder ver cuáles son los efectos psicológicos típicos de estas.

¿Qué es lo que significa la palabra neurosis?

La palabra neurosis lleva siendo usada en el campo clínico desde el siglo XVIII, en el momento en que el médico escocés William Cullen usó esta palabra para referirse a eso que experimentaban algunos pacientes con modificaciones en su forma de desplazarse y de presenciar estados de ánimo, las cuales aparentemente estaban ocasionadas por disfunciones en el sistema nervioso.

Sin embargo, fue a comienzo del siglo XX en el momento en que esta palabra adquirió importancia en el planeta de la atención sicológica a pacientes, a través de Sigmund Freud y de los seguidores más o menos directos de sus teorías y planteo psicodinámico de la cabeza humana, como Carl Jung. Estos autores definieron la neurosis más que nada como una incapacidad para ajustarse emocionalmente al ambiente y a los contextos sociales del día a día.

Así, si la psicosis era una alteración siquiátrica que suponía una desconexión cognitiva, sensible y perceptiva con la verdad, la neurosis afectaba más que nada a las emociones y su encontronazo en la calidad de vida de las personas no era considerado tan radical, en la mayoría de los casos. Los pacientes con neurosis que acudían a la solicitud de especialistas no eran inútiles de entender totalmente lo que ocurría a su alrededor, pero su contestación sensible a los acontecimientos del día a día les generaba inconvenientes a ellos y a las personas de su ambiente: por ejemplo, mediante detonaciones de ira no justificadas, un miedo muy intenso a abandonar la protección de la familia, la inclinación a llorar bastante sin motivo aparente, etc.

No obstante, si bien el término neurosis era utilizada como categoría diagnóstica en las primeras ediciones del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, la línea de manuales diagnósticos más usadas en el ámbito de la salud mental, hoy en día ya no se utiliza de manera oficial, a favor de otros términos más específicos a la hora de describir los síntomas de las psicopatologías. Pero eso no quiere decir que en determinados casos no sea de herramienta como atajo conceptual para hablar de determinados casos en los que se ve un cuadro clínico habitual parcialmente frecuente entre los pacientes de psicoterapia o asistencia psiquiátrica.

Primordiales efectos sicológicos de la neurosis obsesiva

Así como vimos, el término de neurosis tiene límites muy difusos y hoy en día está mucho más bien en desuso en favor de otros términos que se refieren a trastornos psicológicos explicados en los manuales diagnósticos utilizados en la psiquiatría y en la psicología clínica hoy en día (entre otras cosas, porque los síntomas de cada uno de ellos están mucho más concretados).

Por ejemplo, algunas de las psicopatologías que se solapan con el término de neurosis son el Trastorno Obsesivo-Compulsivo, las fobias, el Trastorno de Ansiedad Extendida, el Trastorno Explosivo Intermitente, y más.

Sin embargo, aún es viable referirnos a los diferentes tipos de neurosis para describir de forma aproximada las alteraciones psicológicas que presentan ciertos pacientes, y las posibles causas que están tras ellas.

Sabiendo esto, ¿exactamente en qué consiste una neurosis obsesiva?

La neurosis obsesiva es una forma de neurosis caracterizada por los pensamientos recurrentes que “atrapan” una y otra vez la consciencia de la persona. Los inconvenientes a los que da rincón tienen la posibilidad de tener que ver con el temor a que ocurra algo (un ámbito hipotético que viene a la cabeza de la persona de forma constante y en instantes inapropiados, causándole una enorme perturbación sensible) y/o bien con la tendencia a fantasear constantemente con lo mismo, apartando a la persona de sus responsabilidades y de la posibilidad de tener una vida popular exitosa.

En todo caso, en la mayor parte de los casos esos pensamientos obsesivos dan rincón al estrés o la ansiedad, así sea por el malestar que generan esas ideas o imágenes mentales, o por la tensión psicológica que generan al poner a la persona en estado de “alerta” (por servirnos de un ejemplo, al sentirse frustrada por no estar viviendo aquello con lo que fantasea y buscar chances para pasar de los deseos a la realidad).

Ahora que ya hemos visto las especificaciones generales de la neurosis obsesiva, veamos con algo más de aspecto cuáles son sus efectos psicológicos en quienes desarrollan esta alteración.

1. Genera rumiación psicológica

La rumiación es uno de los elementos clave de la neurosis obsesiva. Así como su nombre indica, esta perturbación se apoya en las obsesiones, pensamientos recurrentes que aparecen en la cabeza de la persona una y otra vez. Esto causa que la persona esté atenta a la viable aparición de esas ideas o imágenes mentales, al aprender a temer esas vivencias desapacibles, de forma que se genera un círculo vicioso.

2. Aparece una sensación de falta de control sobre las propias acciones

La persona con neurosis obsesiva tiene inconvenientes para reprimir el impulso de calmar el malestar generado por las obsesiones realizando algunas acciones, que pasan a ser prácticas. De esta manera, su día a día se ve cada vez más limitado por la necesidad de realizar estos rituales de manera cada vez más recurrente.

3. Da sitio a estrategias de administración de la ansiedad inadecuadas

El modo en el que la gente con neurosis obsesiva tratan de calmar su malestar habitúa a reforzar el inconveniente, al dar un alivio momentáneo pero, a la vez, predisponer a la aparición incesante de esos pensamientos recurrentes.

Por poner un ejemplo, morderse las uñas para “remover” la sensación de haber hecho algo malo hace que las uñas queden en peor estado y la persona tenga un recordatorio contante de lo que la ha llevado a mordérselas.

4. Limita la vida popular de la persona

Otro de los efectos psicológicos de la neurosis obsesiva es que vuele más bien difícil conectar con los demás hasta el punto de crear vínculos cariñosos sólidos, gracias a la inclinación a la introspección o/y a los rituales de alivio del malestar de la gente que presentan esta alteración.

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