Las 3 claves para saber distinguir entre dependencia sensible y amor

El cariño es una faceta de la existencia humana tan importante como, lamentablemente, distorsionada por medio de mitos y exageraciones.

Esto causa que, para mucha gente, enamorarse o vivir en pareja implique una secuencia de reacciones y hábitos completamente disfuncionales que muchas veces no solo dañan a quien los interioriza sino que también perjudican a el resto. En ciertos casos se llega al extremo de asumir que el amor es un sinónimo de dependencia emocional, lo cual crea problemas de base en cualquier relación amorosa aplicada a la vida en pareja.

En el artículo observaremos cuáles son las ideas clave para tener claro en qué se distinguen el amor y la dependencia emocional, y por qué razón es primordial no mezclar ambos conceptos.

¿Exactamente en qué consiste sentir amor?

El cariño es una experiencia que implica tanto patrones de comportamiento y elementos culturales, como mecanismos biológicos innatos que nos hacen tener interés por estrechar lazos con el resto.

Si bien cada instante histórico y cultura privilegia unas maneras de amor sobre otras (hasta hace no tanto tiempo, lo que el día de hoy comprendemos como amor romántico prácticamente no existía), todas y cada una de las maneras de amor de pareja comparten ciertas peculiaridades, que tienen que ver con lo siguiente:

  • Al sentir amor, procuramos lograr un cierto nivel de compromiso: sacrificar puntos de nuestra individualidad para lograr convivir con esa persona y crear planes para el futuro.
  • El amor a evolucionando, siendo emocionalmente muy intenso al principio (para maximizar las probabilidades de conocer mejor a la otra persona y llegar a conectar emocionalmente) y estabilizándose con el paso del tiempo.
  • El cariño tiene un fuerte componente emocional, no se apoya en una simple selección de potenciales parejas sabiendo criterios objetivos.
  • El cariño de pareja acostumbra tener que ver con el deseo sexual, debido a los mecanismos biológicos sobre los que reposa como fenómeno neurobiológico. Pero en algunos casos se puede ofrecer sin interés sexual.

¿De qué manera distinguir entre amor y dependencia emocional?

Tal y como vimos, a fin de que el amor no dé sitio a problemas, debe aplicarse sobre una relación en la que exista un cierto deber. Sin embargo, este compromiso y el modo en el que lo experimentamos (pues está sujeto a una enorme carga emocional) está lejos de dar sitio a una situación de dependencia. Observemos por qué.

1. El cariño da sitio a relaciones que tienden a la simetría

El cariño de pareja debe ver con el diálogo y la búsqueda del consenso acerca de de qué manera vivir juntos, creando un emprendimiento de vida en el que las aspiraciones de ambas personas sean compatibles. Por esa razón, por su naturaleza, el amor correspondido tiende a ofrecer lugar a la simetría; ninguna de las dos personas tiene una situación de claro poder sobre el otro, en cualquier caso las capacidades de ambos se complementan.

En cambio, en la dependencia sensible esa simetría no existe: hay alguien que es dependiente del otro, y hay alguien que actúa en consecuencia de su rol como parte privilegiada.

Por esa razón incluso si la persona que no es dependiente no tiene intención de dañar a la otra, la relación suele volverse tóxica con mucha rapidez; no por su personalidad o pretensiones, sino más bien por las activas de interacción y toma de decisiones que se establecen entre los dos. El inconveniente va alén de los individuos, tiene que ver con de qué forma se relacionan.

2. El cariño no se apoya en el miedo, la dependencia sí

El cariño tiene que ver con el exitación de estar en compañía de otra persona y la seguridad que ofrece la expectativa de tenerla con nosotros en nuestras vidas; en verdad es esa tranquilidad de comprender que podemos contar con la otra persona entre las fuentes de motivación primordiales que transporta a las personas a tener pareja.

Sin embargo, la dependencia sensible no está orientada hacia lo positivo; en ella, lo principal es saber administrar el miedo a que la otra persona nos abandone, al perder interés por nosotros o localizar un proyecto de vida mejor junto a otra persona. Así pues, casi todas las acciones realizadas intentando encontrar la validación del novio/novia, el marido o la esposa, están efectuadas estando a la protectora, frente esas conjeturas catastróficas acerca de lo que podría suceder si esa persona deja de tener incentivos para estar junto a nosotros.

Así pues, si el amor tiene que ver con involucrarse activamente en una relación de pareja, la dependencia emocional se basa en un rol de reacción, dejando que las situaciones nos lleven a rastras.

3. La dependencia tiene un ingrediente obsesivo

Durante la fase del enamoramiento, bastante gente desarrollan algo similar a los pensamientos de tipo obsesivo; tienden a pensar todo el tiempo en la persona por la que se siete una fuerte atracción, a poner cuidado en ofrecer una aceptable imagen frente ella, etc. No obstante, este fenómeno tiene que ver con la carencia de información y de costumbre de estar frente esa persona; como se la ha idealizado, se tiende a adoptar una visión muy minuciosa de de qué forma debe actuar uno mismo de qué forma deben ser gestionadas esas primeras interacciones.

Pero el enamoramiento dura parcialmente poco, varios meses. Conforme el amor va madurando y se va afianzando, pasando a ser mucho más permanente emocionalmente, pierde ese aspecto de introspección y se orienta no tanto a los pensamientos y fantasías de uno mismo, sino más bien al deseo de dar acompañamiento a la otra persona de forma espontánea y apenas pensada, al saber realmente sus valores, sus inquietudes, sus intranquilidades y inseguridades, etcétera.

En cambio, la dependencia sensible conserva su carácter obsesivo de forma indefinida; es más, así como vimos se apoya en el temor al abandono, y eso provoca que conforme pasa el tiempo estas obsesiones logren llegar a intensificarse aún mucho más.

¿Te resulta interesante tener asistencia psicológica profesional?

Si pasas por momentos complicados y buscas servicios de psicoterapia individualizada o de terapia de pareja, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales.

María Ramón | Healthy Center

En Healthy Center llevamos tiempo atendiendo pacientes no solo en el ámbito de la salud y la nutrición, sino más bien también desde la psicología, ayudando a las personas a desarrollar una mejor administración de sus conmuevas y habilidades sociables. Garantizamos sesiones presenciales y asimismo terapia en línea por videollamada.

Deja un comentario