Los 3 géneros de solidaridad (explicados y con ejemplos)

La solidaridad es un término que tenemos la posibilidad de entender desde distintas perspectivas. A simple vista, se podría pensar que es un valor fundamental que todos los seres humanos comparten a partir de su naturaleza. Este puede ser visto a través del apoyo a otros que se da por medio de palabras y actos.

Por otro lado, la solidaridad puede implicar empatía con quienes son afines al grupo al que pertenece el sujeto, pero al tiempo puede implicar ir más allá de las diferencias, conectando con personas de diferente etnia, clase social, o nacionalidad, entre otras especificaciones.

A continuación se efectuará una exploración de la narración de este concepto y veremos cuáles son los diversos tipos de solidaridad que tenemos la posibilidad de observar en la vida diaria.

¿Qué es la solidaridad?

El término de solidaridad comienza a desarrollarse a partir del campo jurídico en la filosofía ética y popular. Diversos filósofos trabajaron cerca de este concepto, como Cicerón, Aristóteles, los estoicos, la tradición escolástica, Rosseau, la escuela inglesa de la ética de la simpatía, entre otros muchos.

La solidaridad tiene un origen fundamental relacionado con el derecho, con el término in solidum, que significa la obligación jurídica de una relación donde todos y cada uno de los deudores deben responder por la deuda o deber que han adquirido. Desde este concepto, se comienza a poner de manifiesto la naturaleza de la solidaridad, donde todos se hacen responsables por el sujeto, y donde el individuo se hace responsable por todos. Se podría pensar entonces que la solidaridad expresa al mismo tiempo 2 cosas: la unión y vinculación entre la gente y la responsabilidad recíproca individual por cada uno de ellos y por el conjunto.

El término de solidaridad asimismo fue estudiado por el autor Peter Kropotkin, quien planteó que la solidaridad aparece en la mitad del contexto de la cooperación en las sociedades, la cual se hace primordial para la supervivencia de cualquier sociedad y especie. Para este autor, la solidaridad es un ingrediente primordial de la ayuda recíproca. Para el autor, la solidaridad no es algo que nace a partir del deseo de remuneración sino de un deseo instintivo de ayudar a el resto personas.

No obstante, uno de los principales influenciadores del avance de este término fue David Émile Durkheim, quien deja comprender que la solidaridad de forma ambigua en dos sentidos: por una parte, hablamos de un hecho popular, al paso que por otro se puede concebir como una aspiración ideológica.

Este concepto de solidaridad va más allá de la noción tradicional del término como algo que se revela por medio de las acciones y expresiones, siendo también algo que es requisito para sostener a la sociedad y que se puede ver reflejado en las acciones y momentos en las que se pensaría que no existe la solidaridad misma, por ejemplo, en robos, homicidos, o actos de corrupción. Estas acciones y instantes posibilitan visibilizar los verdaderos principios que generan cohesión dentro de la sociedad y por los cuales se quiere trabajar.

Los modelos de solidaridad mucho más importantes

El desarrollo del término de solidaridad por Durkheim nos permite entender varios géneros de solidaridad que serán explorados ahora.

1. Solidaridad mecánica

Este tipo de solidaridad podría ser clasificada como evolutivamente anterior. Visto que esta se desarrolle usualmente una parte de la identificación con los demás.

Se acostumbra ofrecer en medio de comunidades pequeñas que distribuyen peculiaridades cercanas, como la etnia, religión, clase social, o cultura.

Puede ser considerado como un género de solidaridad muy antiguo a pesar de que todavía se puede conseguir presente en el contexto de las comunidades modernas, siendo la base para la solidaridad dentro de la familia o de contextos compartidos por múltiples personas. Este género de solidaridad se encuentra más relacionada con la clasificación de la solidaridad como hecho.

Un caso de muestra de este término se encuentra en las comunidades de agricultores, donde no hay mayores diferencias entre la gente y se configura un mismo tejido popular a partir de la afinidad. En esta clase de sociedades no existiría la posibilidad para la marginación, y caso de que existiera sería mínima.

2. Solidaridad orgánica

Esta clase de solidaridad es aparente en la cooperación y es posterior a la división popular del trabajo. Este concepto se relaciona con la disposición de diversos órganos que actúan para el desempeño global de un sistema. Esta clase de solidaridad se encuentra más relacionada con la dimensión ideológica del concepto, dado a que la integración popular y la cooperación entre distintas personas en medio de las diferencias después de haber superado las diferencias marcha como un ideal ética.

Un caso de muestra de este tipo de solidaridad se puede conseguir en la mitad de las sociedades en las que la gente se han especializado de forma particular en labores concretas que se efectúan y que aportan entre sí al bienestar de las demás personas, por poner un ejemplo la gente se pueden desempeñar como enseñantes, servidores públicos, ingenieros, guardas de seguridad, o expertos de la salud en una misma sociedad, quienes aportan mutuamente al confort de otros que podrían no comunicar peculiaridades entre sí pero que forman parte a exactamente la misma sociedad.

Esta clase de solidaridad puede ser vista como algo característico en sociedades donde se han superado los medios sociales creadores de red social propios en la sociedad mecánica.

3. Solidaridad popular

Este tipo de solidaridad podría ser considerada como derivada de la noción de solidaridad desarrollada por Kropotkin en relación con la tendencia natural del ser humano hacia contribuir a las demás personas de manera instintiva y sin la persecución de otro género de interés.

Esta puede ser visible en la capacitación de comunidades religiosas y sociales cuya principal misión está pensada en la colaboración a otra gente que no tienen peculiaridades afines, como el caso de la red social menonita que ha buscado mediar en la mitad de distintas conflictos bélicos internos o de todo el mundo desarrollados en el planeta.

¿Por qué es esencial socialmente impulsar la solidaridad entre personas?

A partir de los diversos inconvenientes presentados en la actualidad con relación al racismo, hostilidad a los extranjeros, homofobia, y conflictos bélicos internos que distintos países padecen, destaca la relevancia del valor de la solidaridad para la sociedad actual.

La solidaridad se convierte en un elemento que se expone a través de acciones que contribuyen al confort de la gente con quienes se distribuyen especificaciones afines, pero también comienza a ser aparente en la medida en la cual esta trabaja por el bienestar de personas que no siempre distribuyen especificaciones con nosotros a partir de acciones que brotan de nuestras labores cotidianas y profesionales, así como en otras ocasiones esta solidaridad surge de forma facultativa hacia personas o ocasiones en las que hace aparición de manera “innata”.

El tema de la solidaridad adquiere relevancia en contextos como el conflicto que viven lugares como Afganistán hoy en día y la reacción internacional desarrollada frente el mismo. Esta clase de situaciones permite pensar en los planteamientos de Durkheim, quien establece que las situaciones críticas que ocurren en las sociedades permiten rescatar los principios que las rigen o a las que idealmente se orientan, en un caso así, un principio de solidaridad.

La solidaridad puede ser vista asimismo en medio de la creación de conjuntos sociales que procuran la protección mutua de sus integrantes que han sido damnificados por condiciones específicas en las que las afectaciones han sido afines para los sujetos; por servirnos de un ejemplo en la situacion de trabajadores que se han visto afectados por exactamente los mismos regímenes en las sociedades, o personas que experimentaron tratos similares como resultado de su pertenencia étnica, cultura, u orientación sexual.

En estos casos, la solidaridad marcha como acompañamiento recíproca y forma de producir confort entre sí para mantenerse en contextos hostiles, dando de este modo sitio al potencial desarrollo de colectivos y movimientos sociales.

El tema de la solidaridad asimismo adquiere importancia con relación a la bioética, en donde la solidaridad no solo se prolonga a los humanos sino también comienza a incluir a los animales y a las plantas, reforzando la relevancia del trato a partir del principio kantiano. Este término asimismo se vería ampliado cerca de los seres humanos, siendo de esta manera uno de los pilares de este campo hoy en día. Algunas personas que han trabajado en torno a la bioética en la actualidad apuntan su importancia en la medida en que permite centrarse en el ser humano como persona y en su dignidad, permite colocarse en la posición de la otra persona y en su sufrimiento y experiencia propia, destacando la importancia de conectar la solidaridad adjuntado con la compromiso que se tiene en frente de los demás.

Otra de las formas esenciales mediante las cuales se podría detectar la solidaridad y resaltar su importancia hoy en día está en el contexto de la pandemia del Covid, donde se hace preciso el avance de distintas acciones de solidaridad, las que tienen la posibilidad de ir desde el avance de prácticas personales de aislamiento individual para evitar el contagio de la gente cercanas, así como asimismo se puede manifestar a un nivel mucho más general en la mitad del contexto de la colaboración en todo el mundo para realizar la vacunación de la población mundial.

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