Los 6 géneros de anestesia (con sus efectos y peculiaridades)

La anestesia es técnica primordial para toda intervención quirúrgica. Sería impensable el planeta de la medicina actualizada y, de manera especial, el de la cirugía, si no existiesen los diferentes tipos de anestesia que se usan hoy en día, tanto para intervenciones suaves como un empaste dental para más complicadas, como un by-pass gástrico.

Los anestesiólogos se valen de distintas métodos para lograr que el tolerante no sienta dolor mientras que es sometido a una operación. Veamos cuáles son los principales tipos de anestesia y para qué exactamente se utilizan.

Los principales géneros de anestesia (clasificados)

Muchas personas, en el momento en que oyen la palabra anestesia, en la primera cosa que piensan es una substancia adormecedora, con la capacidad de hacer perder el conocimiento a la persona a quien se le ha administrado. Esta idea es en parte verdadera, pero cabe decir que la anestesia hace referencia al grupo de técnicas y tecnologías utilizadas para impedir el mal en el paciente tanto a lo largo de una cirugía a corazón abierto para achicar las molestias que pueda tener en su día a día, como escozor en los ojos o mal de garganta.

Las substancias anestésicas se pueden dirigir mediante inyección, inhalación, loción tópica, aerosoles, parches cutáneos o gotas para los ojos, y su principal objetivo es provocar una pérdida de la sensibilidad, ya sea en una zona específicamente como si lo es en todo el organismo.

En este último caso, lo común es que el paciente no únicamente no sienta dolor en ninguna una parte de su cuerpo, sino que también pierda la conciencia.

El género de anestesia que se utilizará va a depender de diferentes componentes, entre los que destacamos:

  • Género de intervención quirúrgica
  • Zona a intervenir quirúrgicamente
  • Duración de la operación
  • Cuadro clínico actual y anterior
  • Probables alergias del paciente
  • Reacciones previas a la anestesia (tanto del tolerante como de familiares)
  • Medicamentos que esté tomando el tolerante
  • Edad, altura y peso

Veremos cuáles son los primordiales géneros de anestesia.

1. Anestesia local

La anestesia local es un género de fármaco que solo actúa sobre una pequeña una parte del cuerpo, aplicándose sobre ella un fármaco anestésico para eludir el mal. Puede tratarse de anestesia tópica si el fármaco se aplica en gotas (ojos), spray (garganta) o pasta (piel), o infiltraciones si se inyecta con una jeringa y una aguja en el área a intervenir.

La duración de los efectos del anestésico local dependerá de varios factores, entre ellos:

  • Género de anestésico (p. ej., bupivacaína, lidocaína…)
  • Dosis total: a mayor dosis actúa antes y dura más su efecto.
  • Si se añade adrenalina (vasoconstrictor que hace que se tarde mucho más tiempo en eliminar el fármaco).

Por regla general, los efectos de un anestésico local acostumbran a perdurar entre media hora y 2 horas.

2. Anestesia regional

La anestesia regional perjudica a una región más extensa en comparación con la anestesia local. En un caso así, se trata de utilizar un fármaco anestésico que lleve a cabo que una región concreta, como por ejemplo un brazo, una pierna o la mitad inferior del cuerpo, esté adormecida.

En función de qué región se vaya a tratar se pueden usar diferentes técnicas:

2.1. Anestesia troncular y de plexo

Si la intervención es sobre cualquier una parte de un integrante superior, como un hombro, una mano o un codo, o inferior, como una cadera, un pie o una rodilla, existen 2 opciones: troncular y de plexo.

La diferencia entre la anestesia troncular y la de plexo es que en la primera se inyecta el anestésico sobre un nervio, al paso que la segunda se inyecta el anestésico en varios nervios involucrados.

2.2. Anestesia raquídea y epidural

Otra técnica de anestesia regional utilizada por los anestesiólogos consiste en puncionar la espalda y también inyectar el anestésico en la región próxima a la columna vertebral, por donde entran los nervios en la medula espinal para enviar las sensaciones de dolor hacia el cerebro.

Empleando esta técnica se inhabilita la transmisión de estas sensaciones y la persona no tiene la sensación de mal. Dentro de esta modalidad encontramos 2 variantes.

Utilizando la anestesia raquídea o intratecal, la aguja atraviesa la duramadre que es la cubierta protectora de la médula espinal, y el anestésico es inyectado en el espacio por donde circula el líquido cefalorraquídeo (LCR). Esta sustancia baña y protege la medula espinal y en el caso de hallarse sustancias disueltas en ellas, como anestesia, los transporta al sistema nervioso central.

Por otro lado, en la técnica de la anestesia epidural la aguja no atraviesa la duramadre. En este caso, la sustancia anestésica queda en la región de entrada de los nervios de la médula, por el exterior de la duramadre. Se acostumbra introducir un catéter que deja la administración continua del anestésico, siendo esta técnica usada en partos y en el control del dolor postoperatorio.

En todas y cada una de las técnicas de anestesia regionales, asimismo conocidas como formas anestésicas locorregionales, el paciente está despierto mientras es sometido a la intervención. No obstante, no siente dolor a lo largo del desarrollo dado que está bajo los efectos de la anestesia, la que se va a haber inyectado en una u otra región de su cuerpo que será tratada quirúrgicamente.

3. Anestesia general

Cuando se aplica anestesia general, la persona a la que se le ha inyectado tendrá total sepa de sensibilidad en su cuerpo por un tiempo, acompañada también de pérdida del conocimiento. Esta clase de trámite se aplica en intervenciones complejas, en las que será preciso abrir en canal al paciente o que se le va a operar en varias partes simultáneamente.

Como la anestesia general implica que el paciente se duerma de manera inducida, no son pocos los pacientes que se tienen que someter a una intervención quirúrgica que tienen temor a este procedimiento. Normalmente, la anestesia es segura, pero sí que es verdad que piensa algunos peligros, singularmente en la situacion de la anestesia general. Entre los inconvenientes que trae consigo este género de técnica tenemos:

Un síntoma llamativo es el del delirio tras la anestesia general. Hablamos de un cuadro en el que el paciente muestra confusión, no enterándose de lo que está pasando a su alrededor.

Este tipo de delirio se da especialmente en pacientes con mucho más de 60 años que acaban de ser intervenidos quirúrgicamente muestran signos confusionales durante varios días después de la operación. Asimismo puede darse en pequeños en el momento en que se despiertan por vez primera de la anestesia.

Otro inconveniente relacionado con la anestesia es justo aquello que se pretende eludir con ella: estar consciente a lo largo del desarrollo. Algunas personas pueden oír sonidos mientras que están operadas y otras, lamentablemente, tienen la posibilidad de sentir mal durante la intervención. Si bien son situaciones poco recurrentes, vivirlas no es para nada agradable.

Sea cual sea la situacion, saber a qué nos enfrentamos antes de ser operados nos va a ayudar a estar más tranquilos, y por eso ahora mencionamos las distintas fases de la anestesia general.

3.1. Inducción

En la inducción el anestesiólogo administra el medicamento anestésico para hallar hipnosis, analgesia, amnesia y relajación.

Como comentamos, en una anestesia general se pierde completamente la conciencia, fenómeno que se le llama hipnosis y se podría determinar como estar en una especie de coma inducido por vía farmacológica. Sin embargo, la hipnosis no quiere decir que no se sienta mal, fundamento por el que es necesario que asimismo se administre algún género de analgésico, normalmente derivados de la morfina.

La relajación se induce a través de relajantes musculares, que se acostumbran a aplicar cuando en la intervención quirúrgica se marcha a requerir que la musculatura del tolerante esté distendida o se debe colocar un tubo en la tráquea para cerciorarse de que la persona intervenida puede continuar respirando mientras que se la opere.

A lo largo de toda esta etapa, el equipo anestesiólogo monitoriza las permanentes vitales del tolerante para cerciorarse de que todo va bien. Básicamente consiste en comprobar que el tolerante sigue vivo y no tiene ninguna crisis, evaluándose la oxigenación, la ventilación y la temperatura corporal entre otros muchos parámetros. Para ello, se colocan sensores por el cuerpo del tolerante que conectan con los monitores que analizan sus señales fisiológicas.

3.2. Mantenimiento

Una vez terminó la fase de inducción viene la de cuidado. En esta se continúa administrando los fármacos necesarios para que se pueda hacer la operación de manera segura.

Esta administración de medicamentos anestésicos se puede llevar a cabo por vía venosa, la que recibe el nombre de T.I.V.A (anestesia total intravenosa por sus siglas en inglés), o asimismo por vía inhalada donde se aplican los fármacos mediante el aparato con el que se está ventilando al tolerante. La combinación de ambas técnicas anestésicas recibe el nombre de anestesia balanceada.

3.3. Despertar

Una vez la intervención ha terminado, el equipo anestesiólogo despierta al tolerante. Para lograrlo, primero se corta el suministro de medicamentos por vía inhalatoria y, en el caso de que sea necesario, regentar antagonistas de los anestésicos, sustancias que por consiguiente en vez de adormecer al tolerante lo despiertan.

Una vez el tolerante ha recuperado un nivel de conciencia adecuado, se le retiran los gadgets que se han usado para supervisar la ventilación y pasa a la Unidad de Reanimación, donde se proseguirán observando sus permanentes hasta el momento en que haya recuperado completamente su conciencia y funciones.

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