Los 6 tipos de arte urbano (y sus peculiaridades)

El arte tuvo diferentes definiciones, estilos y representaciones durante la historia. Una de las formas más democráticas en las que actúa el planeta de lo artístico lo tenemos en el arte urbano, o sea, aquel que no se represente en galerías, museos ni sitios específicos del mundo del arte, sino en la localidad misma, en la calle.

Desde el stencil art, pasando por los graffiti y llegando el muralismo, son varias las expresiones artísticas que podemos identificar mientras que paseamos por nuestro ayuntamiento y, al margen de su legalidad o no, estas obras dan personalidad a las calles, rompiendo con la monotonía urbana. Descubramos cuáles son los principales géneros de arte urbano.

Los tipos de arte urbano mucho más esenciales (explicados)

El arte urbano se puede entender de muchas formas, pero una de sus definiciones mucho más extendidas es la que comprende a toda expresión artística realizada en la calle que tenga que ver, de una u otra forma, con el mundo de las manualidades como lo pictórico y lo escultórico.

Así pues, un graffiti en las paredes del metro, los adhesivos en una señal de tráfico con un patrón determinado, un mural pintado en el muro de una comunidad de vecinos con su consentimiento y los avisos feministas pegados en la sede de un partido no similar al movimiento son, todos ellos, ejemplos de arte urbano.

En muchas ocasiones el arte urbano se realiza con una meta, con un ideal político detrás. Esto queda implícito en la actividad del propio artista ya que muchas de las formas en las que se expresa el arte urbano, más que nada el formato graffiti, son ilegales en caso de realizarse en un muro de una propiedad privada o que el ayuntamiento ha indicado la expresa prohibición de poner nada ahí. Un artista que se expone a recibir una multa no lo hace pues quiera vandalizar la localidad, sino más bien por el hecho de que quiere que su mensaje sea transmitido, y está dispuesto a arriesgarse a las secuelas legales por ello.

El arte urbano se realiza en cualquier parte de la ciudad. Es llevado a cabo en las calles, en las vías públicas, en vallas de publicidad, en los automóviles dejados, los suelos y, como no, en las paredes, tanto de inmuebles de casas, casas descuidadas o bloques de pisos por crear. Este arte requiere de bastante espacio para poder trabajar, un lienzo de hormigón de proporciones métricas y en donde transite muchas personas por enfrente, asegurándose de esta forma el artista de que su obra no pasará inadvertida.

1. Muralismo

El muralismo, en su sentido más básico, lo podemos comprender como cualquier expresión pictórica hecha en un muro. Los murales son de los medios de expresión artística mucho más antiguos, llevados a cabo en tiempos prehistóricos por nuestros antepasados en las paredes de las cuevas como lo vemos en pinturas rupestres como la de Lascaux, Francia o Altamira, España.

A medida que han pasado los siglos, quienes han podido posibilitarse contratar a artistas de renombre han recurrido a pintores a fin de que transformaran las paredes de sus suntuosas mansiones en murales con todo tipo de representaciones. Esta práctica fue en especial común durante el Renacimiento, siendo llevada a cabo tanto por nobles como el clero y prueba de esto lo disponemos en la Capilla Sixtina en el Vaticano, un precioso ejemplo de murales de interior (frescos) hecho por el enorme artista Miguel Angel.

Pero la iniciativa moderna de mural como arte urbano es bastante reciente y procede de México. La definición del mural tal y como la conocemos es influencia del mexicano Diego Rivera que logró crear escuela entre sus contemporáneos en la década de 1920, facilitado por el secretario de educación pública mexicano José Vasconcelos como una parte de la modernización del Estado de México tras la revolución de 1910.

En su origen, los murales mexicanos pretendían remarcar la identidad y memoria colectiva mexicana, crear un sentimiento fuerte de nación y, por lo tanto, poseían un marcado propósito nacionalista y político. Con el pasar de los años, este género de arte fue universalizándose, dando rincón a novedosas corrientes muralistas cada una con especiales políticos o apolíticos ya apartados del objetivo original de los años 20’.

Hay quienes consideran a los murales como un tipo de graffiti, aunque no en todos los casos tiene por qué ser de esta forma. Se diferencian de las expresiones graffiteras en visto que los murales comprometen un diseño muy bien trabajado y con el que se pretende trasmitir un mensaje. Asimismo tienden a ser más legales, en ocasiones aun pagados por nuestra administración gubernamental empleando a artistas profesionales y exponiendo sus proyectos en sitios bien perceptibles de la ciudad, desde una pared blanca de un edificio de vecinos hasta las paredes del propio municipio.

Los muralistas son desarolladores de cuadros, solo que de tamaños gigantes, y suele ocurrir que este género de proyectos son muy respetadas por el mundo, incluso por los que no se consideran incondicionales del arte urbano que no los ven bajo el estigma de que todo dibujo hecho en una pared es vandalismo. No hay ninguna ciudad europea ni americana esencial que no tenga más de un mural en sus calles.

2. Graffiti

El graffiti es probablemente el tipo de arte urbano más reconocido en todo el mundo pues es el que más tiempo se ha practicado y uno de los mucho más seleccionados por parte de los artistas urbanos a la hora de mostrar sus sentimientos y estilo artístico en la vía pública. El graffiti que hoy día conocemos brotó en los 60’, tuvo su desarrollo en los 70’ y su desarrollo final en los 80-90’, siendo amado y detestado por igual.

Pero este estilo de expresión urbana no es realmente tan nuevo como pudiese parecer. Ahora era practicado en la Antigua Roma y, aunque no se hacía ni con sprays ni aerosoles, en esencia servía para lo mismo: dar a conocer un mensaje y demostrar que el artista estuvo ahí. De hecho, su nombre proviene del verbo latino “grabare”, derivado a su vez del griego “grapho”, entendidos como escribir.

Graffiti

El graffiti es una inscripción o dibujo que se efectúa en un lugar público y que, por norma general, se frecuenta llevar a cabo sin autorización. Podemos consultar graffitis en paredes, estatuas, esculturas, automóviles y contenedores de basura y, por norma general, guardan una intención crítica o satírica, si bien asimismo se hace para indicar que quien hizo la inscripción estuvo ahí, ya sea con sus iniciales o con un pseudónimo.

Si bien muchos son los graffiti hechos ilegalmente, pintándolos en propiedades privadas, iglesias y edificios gubernamentales, en otras ocasiones hay particulares y órganos públicos que ceden paredes a artistas para que puedan crear estas obras urbanas en ellas. Pese a que muchos graffiteros lo hacen con todos los privilegios precisos y sin deteriorar la localidad, visto que la mayoría de los graffiti se hagan de manera ilícita han hecho que esta clase de arte urbano sea estigmatizado y considerado puro vandalismo.

3. Stencil art

El stencil art, también llamado como estarcido, es una técnica que supone reproducir diseños pasando tinta o pintura sobre agujeros cortados en una lámina de cartón o metal. El origen de esta práctica es dudoso y se sabe que se ha llevado a cabo en multitud de sitios de forma simultánea.

Roma, China, Japón, los inuit de la isla de Baffin… todos ellos han utilizado esta técnica desde tiempos inmemoriales pero la evidencia más vieja del estarcido la podemos encontrar en España, localizado un panel de manos con unos 66.000 años de antigüedad.

Stencil art

Pero más allá de su enorme antigüedad, esta técnica alcanzó enorme popularidad en Estados Unidos durante 1960. Fue en aquella década cuando muchos artistas empleaban como medio de expresión los colores puros y las siluetas de contornos marcados, algo que ha acabado siendo un símbolo tanto en la civilización pop universal como representación prototípica del arte urbano más allá de los graffiti. Uno de los artistas mucho más populares en esta técnica es Banksy, junto también con Blek le Rat y Shephard Fairey.

4. Sticker art

El sticker art comenzó a popularizarse en los años 1980 gracias a las compañías de skate y las bandas de punk rock. Consiste en pegar adhesivos en cualquier superficie urbana, permitiendo a quien los pega dar a conocer su nombre y trabajo de forma sencilla y rápida.

Ya que no es un género de arte urbano bastante complejo, el sticker art siempre y en todo momento ha tenido un perfil bajo entre los artistas callejeros, si bien la civilización sticker está bastante esparcida por el planeta y cuenta con referentes como Shepard Fairey, Marc Ecko, 14 Bolt y CJ Ramone.

Sticker art

Lo que trae consigo la pegatina es posible que sea una imagen o una oración, que se pega en cualquier parte de la región y, en caso de ser producida en masa, permite llegar a muchos rincones, si bien varios de estos adhesivos se preparan en casa. Son varios los motivos por los cuales ganó fama:

  • Ofrecen la posibilidad de utilizar un diseño gráfico en cualquier pared.

  • Se tarda instantes en pegarlos, no hace falta estar pendiente por si viene la policía.

  • Se pueden expresar mensajes, imágenes o realizar propaganda de cualquier cosa.

  • Se tienen la posibilidad de imprimir en masa y pegarlas por toda la ciudad.

  • Duran un buen tiempo pegadas.

  • Son una manera de reproducir ideas de manera económica.

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5. Estatuas

Las esculturas también son arte urbano. Aquí no solo nos referimos a las figuras de mármol u hormigón que decoran plazas y calles, sino más bien asimismo performances escultóricas, temporales o permanentes, que invaden la vía pública utilizando todo tipo de material, forma, color y rugosidad. Muchas de ellas se rigen por la teoría de la intervención en espacios urbanos, con la intención de llamar la atención del transeúnte pero sin entorpecer su trayecto convirtiéndose en un obstáculo.

Escultura

Hay quienes llaman a este género de estatuas como “estructuras” pues, de todos modos, se quiere hacer un arte que juegue con la localidad, con sus deficiencias y formas. Puede que consista en ofrecerle un toque humorístico a una boca de incendios, una barandilla doblada, un pivote caído o vallas rotas, haciendo de un factor urbano soso y únicamente funcional en una parte de arte moderno.

6. Cartelismo callejero

El cartelismo callejero asimismo se considera un tipo de arte urbano. No radica únicamente en colocar trozos de papel en muros, sino en hacerlo de una forma que no pase desapercibida, tanto por el diseño que hay en ellos como en la manera tan invasiva que se pueden poner dichos avisos.

Diríase que este peculiar tipo de arte es un fenómeno polifónico y complejo, en el que se solapan cuestiones como la utilización del espacio público, la libertad de expresión y la esencia del arte.

Cartel de propaganda

Frecuentemente traen consigo mensajes políticos, siendo frecuentes los feministas, anticlericales, comunistas, anticapitalistas, animalistas y filosóficos, si bien no es un procedimiento exclusivamente de movimientos de izquierda y progresismo.

Sea cual sea su mensaje detrás, la idea es que una imagen vale mucho más que mil expresiones y expresarlo en forma de letrero o póster en ocasiones es más eficaz que un encuentro político.

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