Las 10 características de la manzanilla (y sus beneficios)

La medicina alternativa quizás no sea una ciencia en el sentido estricto de la palabra, pues no evoluciona, no está sujeta a modificaciones en su red social ni se basa en la realización de experimentos científicos para avalar la efectividad de los remedios que la misma proporciona. Pero esto no significa, en absoluto, que sea mala.

Lo realmente dañino de la medicina opción alternativa viene en el momento en que ciertos gurús o compañías aseguran que esta puede substituir a la Medicina convencional, a la ciencia pura. Esto nunca va a ser de esta manera. Quizás logre ser un complemento, pero nunca una sustitución. Ni las hierbas medicinales, ni la acupuntura, ni la hipnosis, ni la homeopatía ni la ozonoterapia curan enfermedades.

Aun así, en el momento en que hay hierbas que llevan utilizándose desde hace siglos, deberíamos, por lo menos, prestar atención. Las yerbas medicinales tienen la posibilidad de tener ciertas propiedades que hacen que su consumo estudio beneficios que, si bien nunca van a ser equiparables a los ofrecidos por la medicina actual, pueden ayudarnos a llevar una vida más saludable.

Y de entre todas y cada una ellas, la que cuenta con mayor respeto dentro de la Medicina y la Nutrición es, sin duda, la manzanilla. Esta planta originaria de Europa occidental lleva usándose con fines medicinales ya hace bastante tiempo. Y en el producto de el día de hoy, a través de las más reputadas publicaciones científicas, exploraremos sus especificaciones, propiedades y beneficios.

¿Qué es la manzanilla?

La Chamaemelum nobile, más conocida como manzanilla, camomila común o camomila roma es una planta herbácea perenne de la familia de las asteráceas originaria de Europa occidental que medra en campos secos, en torno a jardines y, actualmente, en terrenos cultivados en Europa, América del Norte y Argentina.

La manzanilla es una yerba cuyo empleo curativo se remonta a los tiempos viejos del Antiguo Egipto, la Antigua Grecia y la Antigua Roma. Se trata de una planta resistente a los cambios climáticos y de simple adaptacción geográfica que lleva siglos siendo usada para tratar diversas dolencias.

Desde esos tiempos viejos, la manzanilla se ha usado para aliviar dolores estomacales, la fiebre, las molestias de los golpes, las infecciones, los espasmos cólicos, etcétera. Se ha usado en la medicina tradicional como hierba terapéutica y se fué usando por norma general en forma de infusión, pero asimismo de perfumes, productos cosméticos e incluso como ingrediente culinario.

Aun así, debemos dejar claro, desde ahora, que todavía no hay suficientes evidencias a nivel científico que validen la presunta eficacia y los beneficios de la manzanilla como yerba medicinal. Es esencial rememorar esto en el momento en que evaluemos sus características.

Sea como sea, la manzanilla se encuentra dentro de las plantas más consumidas en forma de infusión y una de las hierbas medicinales mucho más viejas de las que contamos perseverancia. Las primeras civilizaciones, atraídas por su aroma profundo, acabaron por conocer las propiedades que hicieron de ella un genuino éxito que llegó a nuestros días.

¿Qué propiedades tiene la manzanilla?

La manzanilla es una planta que brota a principios de verano, que tiene unas flores similares a las de una margarita y que puede alcanzar una altura de unos 60 centímetros. Pero no es necesario convertir esto en una clase de botánica. Lo que nos importa en este momento es conocer las propiedades de esta yerba y de este modo comprender sus beneficios en el cuerpo.

Esta yerba tiene una composición basada principalmente en, aparte de agua (representa el 99,7%), hidratos de carbono (fructosa, galactosa en el tallo y glucosa en la flor), mucílago (substancia vegetal viscosa), ácidos grasos, calcio, potasio, zinc, magnesio, hierro y, en proporciones mucho menores, vitamina C, alcoholes (farnesol, borneol y geraniol) y ácidos orgánicos (salicílico, cafeico y péptico).

Todos estos “principios activos” son los que han hecho que la manzanilla sea usada, por sus características, como hierba medicinal desde tiempos muy viejos. Por consiguiente, de sus elementos deriva visto que tenga propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas, sedantes, antieméticas y antialergénicas.

De estas características derivan sus provecho, pero no debemos olvidar que, como hemos visto, la mayoría de sustancias asociadas a estas propiedades se encuentran en proporciones ínfimas, por lo que no está clarísimo si verdaderamente los beneficios son tan esenciales como ciertas fabricantes comerciales garantizan.

Debates a un lado, la manzanilla puede emplearse de distintas formas. Primeramente, en forma de infusión, la más recurrente. Las infusiones con agua y flores de manzanilla se siguen empleando como antídoto para el insomnio (por la relajación que induce su efecto sedante) y para mejorar la digestión.

Seguidamente, la manzanilla asimismo puede usarse como crema, ungüento o loción para aliviar las afecciones causadas por lesiones, picaduras de insectos, reacciones alérgicas o eczemas. En tercer rincón, como enjuague para lavar heridas. Y en cuarto y último lugar, como colutorio para aliviar molestias en encías inflamadas.

Pero, ¿todas estas propiedades se traducen en beneficios reales y medibles en la persona que toma manzanilla? O sea exactamente lo que exploraremos en el próximo apartado. Observemos qué dice la ciencia acerca de los resultados positivos de la manzanilla.

¿Cuáles son los beneficios de la manzanilla?

Por sus “principios activos”, vimos que la manzanilla tiene características antiinflamatorias (reduce la inflamación), antiespasmódicas (disminuye los espasmos musculares), sedantes (induce la relajación), antieméticas (reduce las náuseas) y antialergénicas (reducen los síntomas de las reacciones alérgicas).

Recordando tanto que todavía no hay suficientes estudios científicos que acrediten la auténtica eficacia de la manzanilla para tratar los inconvenientes que supuestamente trata como que nunca podrá reemplazar a un tratamiento recetado por un médico, veamos los principales beneficios de la manzanilla.

1. Estimula la digestión

Uno de los más importantes propiedades de la manzanilla es que ayuda a llevar a cabo la digestión, especialmente en el momento en que nos sentimos pesados. Merced a sus propiedades, induce la relajación del epitelio gastrointestinal, favoreciendo de esta manera los movimientos gástricos precisos a fin de que la digestión suceda apropiadamente.

2. Contribuye a relajarse

Uno de sus usos más típicos. Gracias a sus propiedades sedantes, una infusión de manzanilla puede asistirnos a relajarnos. Un beneficio realmente útil cuando estamos nerviosos y que provoca que comunmente sea consumida para batallar el insomnio y de este modo conciliar más de manera fácil el sueño las noches de preocupaciones.

También se ha dicho que contribuye a controlar el estrés e inclusive a progresar la sintomatología de la ansiedad. Pero esto no es verdad. En cuadros de bastante estrés, elevado nerviosismo y, como es natural, ansiedad, la manzanilla no puede llevar a cabo nada. No olvides que la salud psicológica debe protegerse. Y la protección no pasa por tomar una infusión, sino en, si es requisito, la asistencia de un profesional.

3. Disminuye dolores asociados a la artritis

La artrosis es una patología reumatológica que se basa en la inflamación de una o varias articulaciones del cuerpo. Las infusiones de manzanilla, por sus características antiinflamatorias, tienen la posibilidad de, aunque sea un tanto, reducir esta inflamación articular y, por consiguiente, calmar la sintomatología dolorosa y de rigidez propia de la artrosis.

De igual forma, hay fuentes que hablan de que podrían progresar la sintomatología del asma, la gripe, la sinusitis e incluso la gota, pero la verdad es que necesitaríamos más pruebas para lograr afirmar esto en un producto. Asimismo se dice que refuerza el sistema inmune y que, por tanto, podría prevenir infecciones. Pero estamos en lo mismo. Necesitamos más argumentos.

4. Reduce inflamaciones en la piel

Gracias también a sus propiedades antiinflamatorias, los bálsamos, cremas y lociones a partir de manzanilla pueden contribuir a achicar inflamaciones dermatológicas ocasionadas por reacciones alérgicas, lesiones, picaduras de insectos o eczemas. Siempre y en todo momento será mejor usar un producto desarrollado para este fin, pero puede ser de asistencia.

5. Ayuda a cicatrizar lesiones

Merced a sus características antiinflamatorias sobre la piel que ya hemos comentado, las cremas fabricadas a partir de manzanilla pueden estimular todo el proceso de cicatrizado de heridas, al ayudar a que las plaquetas y otros elementos sanguíneos realicen la coagulación necesaria para cicatrizar esa abertura en la piel.

6. Disminuye los espasmos musculares

Gracias a sus características antiespasmódicas, la manzanilla puede ayudar a achicar los espasmos musculares en caso de que sea preciso. Ni que decir debe frente cuadros clínicos con graves brotes de espasmos musculares, no puede recurrirse a la manzanilla, sino más bien a fármacos diseñados para tratar estas situaciones.

7. Reduce las náuseas

Merced a sus propiedades antieméticas, las infusiones de manzanilla tienen la posibilidad de ayudarnos a batallar los capítulos de náuseas y/o arcadas. Sus “principios activos” inhiben medianamente la emesis, que es el desarrollo por el cual evacuamos el contenido gástrico.

8. Disminuye las molestias de la regla

Por sus efectos sedantes y antiinflamatorios, las infusiones de manzanilla pueden ayudar, en casos concretos y leves, a achicar los dolores socios a la regla. Si acostumbras a sufrir molestias a lo largo de la regla, puedes probar con la manzanilla, recordando, eso sí, que no será una cura 100% efectiva.

9. Aclara el cabello

La manzanilla también cuenta con propiedades en el mundo de la cosmética. Y es que aplicándose sobre el cabello en forma de ungüento, puede contribuir a aclararlo, limpiarlo de impurezas y ofrecerle un aspecto más rejuvenecido. Nuevamente, recordamos que no es una crema mágica.

10. Reduce los síntomas de las alergias

La manzanilla muestra características antialergénicas, con lo que uno de sus provecho pasa por reducir los síntomas de las alergias, tanto de las que tienen efectos externos como de las que tienen efectos internos. Aun de este modo, solo debería emplearse en cuadros de alergia muy leves. Frente a una urgencia por reacción alérgica, pedir atención médica es completamente obligatorio.

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